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viernes, 23 de abril de 2010

LO MEJOR Y LO PEOR DE LA DÉCADA (2000-2009)… BAJO MI MUY LIMITADO PUNTO DE VISTA

Aprovechando que a primeros de este año me pidieron mi votación anual de lo mejor del cine español y extranjero estrenado en España a lo largo de 2009, la revista Fotogramas también me solicitó excepcionalmente que eligiera las cinco mejores películas, españolas o extranjeras, estrenadas en el período 2000-2009 (entendiendo, claro está, que en este 2010 empezamos una nueva década, cosa harto discutible, pues recuerdo la polémica que hubo en su momento con el cambio de milenio y la discusión en torno a si el nuevo siglo y la nueva década empezaban en 2000 o en 2001: si entendemos que la década empezó en el , digamos, “año Kubrick”, la misma no acabará hasta la nochevieja de este 2010, empezando la siguiente el 1 de enero de 2011). Naturalmente, cuando elaboras una lista de este estilo “te la juegas” más que nunca, habida cuenta de que es precisamente en este momento cuando más claro queda cuánto cine has visto y cuáles son tus preferencias generales. Estos días han circulado listas de este calibre, sobre todo, entre las más completas, las que publicó Cahiers du Cinéma. España en su número 31 (febrero 2010), donde aparecen muchas películas que, con franqueza, desconozco de manera directa salvo referencias, es decir, no las he visto.

Ya lo he explicado en más de una ocasión, pero vuelvo a insistir en ello para aclarar los “agujeros” que hay en mi selección de films. En primer lugar, y al contrario que la mayoría de personas que participan en la elaboración de dichas listas, yo no dedico el cien por cien de mi horario laboral al cine, dado que compagino mi trabajo en este tema con otra ocupación que se me lleva la mitad de la jornada diaria o a veces más. Eso explica que, por ejemplo, nunca vaya a festivales de cine, por la sencilla razón de que, literalmente, no tengo tiempo para hacerlo. También sé que hay otras maneras de rellenar esos “agujeros”; están, por un lado, las ediciones en DVD de títulos y autores inéditos en salas de cine españolas; está, por otra parte, la descarga (legal o ilegal) de películas por Internet. Tres cuartos de lo mismo: en muchas ocasiones, me falta tiempo para acercarme al videoclub/devedéclub/blu-rayclub, y si no suelo entretenerme en buscar por la red páginas para descargar films ello se debe a que, entre mi trabajo en Dirigido por… e Imágenes de Actualidad, y mis colaboraciones en Cine Archivo, e incluso (si bien cada vez menos) gracias a algún piadoso pase por televisión, consigo o “me llegan” copias de muchas cosas, y francamente, no doy abasto de ver películas, a pesar de que suelo ver, al menos, una al día (o una serie de televisión que sigo porque, si bien no suelo escribir sobre ello, también me gustan algunas producciones televisivas de estos últimos años, como Perdidos, 24, Galáctica: estrella de combate y alguna otra).

No ignoro que en algunos blogs un tanto agresivos o provocadores, y a falta de nada mejor que hacer que perder el tiempo con este “critiquillo”, a veces se han metido conmigo porque no estoy más al día de Apichatpong Weerasethakul, Cristo Puiu, Claire Denis, Arnaud Desplechin, Kelly Reichardt, Jia Zhang-ke, Carlos Reygadas, Pedro Costa, Philippe Garrel, Thom Andersen, Audrius Stonys, James Benning, Peter Hutton, Nuri Bilge Ceylan, Raya Martin, Ernie Gehr, Jared Katsiane, Peter Tscherkassky, Wang Bing, Eduardo Coutinho, Béla Tarr, Lav Diaz, Lech Kowalski, Albertina Carri, Hartmut Bitorsnky, Per Fly, Rithy Pahn, Eugeni Bonet, Stan Brakhage, Miguel Gomes, Nobuhiro Suwa, Lou Ye, Artour Aristaksian, John Gianvito y tantos y tantos otros que me falta por conocer. Lo cierto es que nunca he presumido de ser un experto en todo el cine que se hace en el mundo, y si no recuerdo mal jamás me he pronunciado en esos términos. Honestamente, si alguien conoce toda la filmografía de todos esos cineastas que acabo de citar, y además toda la de todos los que no he citado, teniendo además un profundo conocimiento del cine mudo norteamericano, europeo y asiático, de la producción del “Hollywood clásico”, del cine europeo y asiático de los años treinta, cuarenta, cincuenta y sesenta (incluyendo el realismo poético francés, el neorrealismo italiano, la Nouvelle Vague, el New American Cinema y el underground, el Free Cinema británico y los Nuevos Cines del este y latinoamericanos de esa época), una perspectiva completa de la producción cinematográfica mundial desde los años setenta y hasta la actualidad, de todo el cine de género (terror, comedia, drama, acción, etc.), del documental, del cine de animación, etc., etc., y por supuesto, una visión exhaustiva de la producción española del silente hasta el día de hoy, siendo capaz de trazar todo el arco que va de Segundo de Chomón hasta Jaime Rosales; si, como digo, esa persona existe, y además tiene tiempo para llevar una vida rica y plena, se ha ganado mi más completa y rendida admiración.


Elegir solamente cinco títulos para Fotogramas de los últimos diez años no es nada fácil en lo que se refiere al cine extranjero (y muy fácil en lo relativo al cine español: no hay ninguna que merezca figurar entre lo mejor del cine mundial de estos últimos diez años), dado que al ser sólo cinco ello me obligó a sacrificar muchos títulos que me gustan; en cualquier caso, ahí van “mis” seleccionadas:

A.I. Inteligencia artificial, de Steven Spielberg.
El viaje de Chihiro, de Hayao Miyazaki.
Saraband, de Ingmar Bergman.
Master & Commader: al otro lado del mundo, de Peter Weir.
La maldición de la flor dorada, de Zhang Yimou.

Finalmente señalar que, en fecha más reciente, los amigos de Miradas de Cine me han pedido también mi votación al respecto, debiendo seleccionar en este caso “mis” 15 mejores películas de la década 2000-2009 y, opcionalmente, “mis” 5 más sobrevaloradas del mismo período. Volviendo a insistir en que no están todas las que son pero sí son todas las que están, ahí va mi selección, advirtiendo que los interesados en consultar el total de las votaciones solicitadas por este portal pueden hacerlo en el siguiente enlace:
http://www.miradas.net/2010/04/estudios/votaciones-los-anos-2000.html

Las 15 mejores películas de la década (por orden alfabético):
A.I. Inteligencia artificial (A.I. Artificial Intelligence, 2001), de Steven Spielberg.
El buen pastor (The Good Shepherd, 2006), de Robert De Niro.
Déjame entrar (Lat den rätte komma in, 2008), de Tomas Alfredson.
Euforia (Eyforiya, 2006), de Ivan Vyrypayev.
Femme Fatale (ídem, 2002), de Brian De Palma.
La maldición de la flor dorada (Man cheng jin dai huang jin jia, 2006), de Zhang Yimou.
Master & Commader: al otro lado del mundo (Master & Commander: The Far Side of the World, 2003), de Peter Weir.
Memento (ídem, 2000), de Christopher Nolan.
Memories of Murder (Salinui chueok, 2003), de Bong Joon-ho
Million Dollar Baby (ídem, 2004), de Clint Eastwood.
El nuevo mundo (The New World, 2005), de Terrence Malick.
Pozos de ambición (There Will Be Blood, 2007), de Paul Thomas Anderson.
Rois et reine (2004), de Arnaud Desplechin.
Saraband (ídem, 2003), de Ingmar Bergman.
El viaje de Chihiro (Sen to Chihiro no kamikakushi, 2001), de Hayao Miyazaki.

Las 5 películas más sobrevaloradas de la década (por orden alfabético):
Amélie (Le fabuleux destin d’Amélie Poulain, 2001), de Jean-Pierre Jeunet.
Bailar en la oscuridad (Dancer in the Dark, 2000), de Lars von Trier.
La habitación del hijo (La stanza del figlio, 2001), de Nanni Moretti.
Kill Bill: Volumen I & II (Kill Bill: Vol. 1 / Kill Bill: Vol. 2, 2003-2004), de Quentin Tarantino. Lost in Translation (ídem, 2003), de Sofia Coppola.

Aún así, claro está, las quince que he citado como mejores no son las únicas películas que más me han gustado de la década. De hecho, si pudiera –y únicamente puedo hacerlo dentro de los límites de este blog— añadiría forzosamente otros títulos de algunos de los directores que he citado. Por ejemplo, y sin orden alguno, dentro de la obra de Spielberg, añadiría sin problemas Minority Report (ídem, 2002), prácticamente a la altura de A.I. Inteligencia artificial y sin perjuicio de que el resto de largometrajes que ha firmado esta década –Atrápame si puedes (Catch Me If You Can, 2002), La terminal (The Terminal, 2004), La guerra de los mundos (War of the Worlds, 2005), Munich (ídem, 2005), incluso Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull, 2008)— me parezcan también de lo mejor de su más reciente filmografía. Dentro de la de Miyazaki, incluiría Ponyo en el acantilado (Gake no ue no Ponyo, 2008). En la de Yimou, Hero (Ying xiong, 2002) y, sobre todo, La casa de las dagas voladoras (Shi mian mai fu, 2004), tan bella pero acaso no tan perfecta (siempre para mi gusto: quede claro) como La maldición de la flor dorada. Asimismo, la mayoría de las películas de Christopher Nolan (a mi entender, una de las mayores revelaciones de la década, si no la mayor), tales como Insomnio (Insomnia, 2002), El truco final (El prestigio) (The Prestige, 2006; poco me faltó para destacar ésta por encima, incluso, de Memento) y El caballero oscuro (The Dark Knight, 2008). Naturalmente, casi toda la producción de Clint Eastwood de esta década: Mystic River (ídem, 2003), Banderas de nuestros padres (Flags of Out Fathers, 2006), Cartas desde Iwo Jima (Letters from Iwo Jima, 2006) y El intercambio (Changelling, 2008; casi llego a poner ésta, por la cual –lo reconozco— siento debilidad, en vez de Million Dollar Baby). Una mención especial merece, dentro del cine made in USA, la producción Pixar: Monstruos, S.A. (Monsters, Inc., 2001, Pete Docter, Lee Unkrich y David Silverman), Buscando a Nemo (Finding Nemo, 2003, Andrew Stanton y Unkrich), Los Increíbles (The Incredibles, 2004, Brad Bird), incluso la subvalorada Cars (ídem, 2006, John Lasseter y Joe Ranft), Ratatouille (ídem, 2007, Bird y Jan Pinkava), Wall-E (WALL·E, 2008, Stanton) y, desde luego, Up (ídem, 2009, Docter y Bob Peterson); pero, claro, no se puede poner todo en una lista limitada…

Hay más, bastantes más. También norteamericanas, y sin orden ni concierto: I’m Not There (ídem, 2007), del siempre interesante Todd Haynes, que por fin ha conocido estreno comercial en nuestros cines este mes de febrero y que, como ya comenté en este mismo blog, me parece una de las mejores películas estadounidenses de estos últimos tiempos; aclaro inmediatamente que sí, también me gusta mucho Lejos del cielo (Far from Heaven, 2002), pero su “falso biopic” sobre Bob Dylan me parece más estimulante. La última noche (25th Hour, 2002), a mi entender la mejor y más bella película del no siempre acertado Spike Lee. La magnífica, y lamentablemente ya muy olvidada American Psycho (ídem, 2000), de Mary Harron. Retratos de una obsesión (One Hour Photo, 2002), una insólita rareza de Mark Romanek que todavía no ha sido debidamente reivindicada. Tideland (ídem, 2005), para mí el mejor –también, lo sé, el más discutido— trabajo de Terry Gilliam de esta década. Zodiac (ídem, 2007), el otro gran David Fincher de la década junto con El curioso caso de Benjamin Button (The Curious Case of Benjamin Button, 2009). Náufrago (Cast Away, 2000), Beowulf (ídem, 20007) y Cuento de Navidad (A Christmas Carol, 2009), las tres de un pletórico (y tampoco reconocido) Robert Zemeckis. También tres de las excelentes películas realizadas por M. Night Shyamalan en esta década: El protegido (Unbreakable, 2000), La joven del agua (Lady in the Water, 2006) y El incidente (The Happening, 2008), y sé que sobre todo las dos mencionadas en último lugar no son precisamente de las que gustan. Quills (ídem, 2000), de Philip Kaufman, otro título espléndido del cual no suele “hablarse”. Collateral (ídem, 2004), de un Michael Mann que, a mi entender, en esta década ha dado una de cal y otra de arena (como suele ser habitual en él, por otro lado): la mencionada Collateral y la subvalorada Corrupción en Miami (Miami Vice, 2006), frente a las fallidas Alí (Ali, 2001) y Enemigos públicos (Public Enemies, 2009). La Pasión de Cristo (The Passion of the Christ, 2004) y Apocalypto (ídem, 2006), ambas de Mel Gibson, quien mal que pese es ahora mismo uno de los cineastas estadounidenses más insólitos de su generación. El fantasma de la ópera (The Phantom of the Opera, 2004), de Joel Schumacher, el mejor trabajo de este director y la mejor película musical de la década junto con Chicago (ídem, 2002), de Rob Marshall (el cual a este paso acabará demostrándole a todo el mundo que fue flor de un día). Match Point (ídem, 2005), o la renovación que Woody Allen tanto necesitaba (y sin perjuicio del interés, menor pero considerable, de El sueño de Cassandra / Cassandra’s Dream, 2007, y de la injustamente menospreciada Vicky Cristina Barcelona / ídem, 2008). Antes que el diablo sepa que has muerto (Before the Devil Knows You’re Dead, 2007), una lección de cine a cargo del viejo –que no decrépito— Sidney Lumet que debería sonrojar a no pocos presuntos genios jóvenes. La experimental Tránsito (Stay, 2005), de Marc Forster: ¿cómo pudo este hombre firmar a continuación la peor película Bond de los últimos años? El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford, 2007), de Andrew Dominik. La extraña que hay en ti (The Brave One, 2007), un magnífico y arriesgado trabajo en los Estados Unidos del siempre interesante cineasta irlandés Neil Jordan, merecedores ambos de mayor reconocimiento del que disfrutan. Two Lovers (2008), que he tenido ocasión de ver no hace mucho y que por fin se estrena en España este mismo mes de mayo: una de las mejores películas de James Gray, si no la mejor. O The Box (ídem, 2009), a mi entender el mejor trabajo de Richard Kelly, visto asimismo este año pasado. Anoto, a renglón seguido de las estadounidenses y por una cuestión de proximidad geográfica, la canadiense Las invasiones bárbaras (Les invasions barbares, 2003), de Denys Arcand. Soy consciente de que, al margen de estos títulos, hay muchos otros de realizadores que han surgido o se han consolidado a lo largo de esta década en los Estados Unidos, pero ello desbordaría las pretensiones de estas líneas; de ahí que si no menciono nombres o títulos de, por ejemplo, Gus Van Sant, Richard Linklater, Rob Zombie, Todd Field, el mejicano Guillermo del Toro, el neozelandés Peter Jackson (cuya excelente The Lovely Bones, ídem, 2009, se ha estrenado entre nosotros este año, y por tanto “no entra”), Wes Anderson o el británico Sam Mendes, no es porque los ignore o no me gusten. Y lo mismo ocurre con “veteranos” como David Lynch, el canadiense David Cronenberg, Tim Burton, los hermanos Coen (dado que su reciente, y magnífica Un tipo serio / A Serious Man, 2009, también se ha estrenado en España en 2010) o Martin Scorsese: su falta de mención no se debe a que desdeñe sus aportaciones, si bien es verdad que creo que en esta década han hecho trabajos que me parecen buenos pero no excepcionales (sobre todo Scorsese, últimamente alicaído hasta el estreno de Shutter Island, ídem, 2010, respecto a la cual me remito a mis entradas del 23 y el 28 de marzo).

En estos últimos años se ha visto mucho cine asiático de calidad, hasta el punto de convertirse en un referente ineludible dentro de la producción mundial. Se han confirmado y/o consagrado nombres como (sin ánimo de ser exhaustivo) los del japonés Takashi Miike, los chinos Jia Zhang Ke y Johnnie To, el coreano Kim Ki-duk, el taiwanés nacido en Malasia Tsai Ming-liang o el tailandés Apichatpong Weerasethakul, por limitarnos a mencionar a los más nombrados: sé que hay más, muchos más. Miike y To me parecen los más interesantes, aunque creo que todavía no han hecho una obra completamente redonda, y si es así la desconozco porque no he visto sus filmografías en su integridad (¿hay alguien que haya visto la filmografía íntegra de Miike…?). Still Life (Sanxia haoren, 2006), de Jia Zhang Ke, me dejó frío, y por ahora no me he animado a recuperar más títulos de este realizador, varios de los cuales se encuentran editados en DVD en España. De Kim Ki-duk me gusta sobre todo Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera (Bom yeoreum gaeul gyeoul geurigo bom, 2003); sin embargo, Hierro 3 (Bin-jip, 2004), lo siento, me pareció una tontería supina. Tampoco me parecen nada del otro jueves los dos títulos que conozco de Tsai Ming-liang, The Hole (Dong, 1998) y, dentro de esta década, El sabor de la sandía (Tian bian yi duo yun, 2005), a pesar de que no le niego ni estilo ni personalidad. Y, lo lamento, pero Millennium Mambo (Qian xi man po, 2001) me aburrió soberanamente, salvo su hermosa escena final en la calle nevada llena de carteles de cine, hasta el punto de no animarme a ver, de momento, más títulos de Hou Hsiao-sien, de quien me había gustado El maestro de marionetas (Xi meng ren sheng, 1993). De ahí que, dentro del cine asiático de esta década, personalmente destacaría, además de los títulos que he señalado líneas atrás, películas que no son de ninguno de esos cineastas: Deseando amar (Fa yeung nin wa, 2000), de Wong Kar-wai, un poquito sobrevalorada pero aún así magnífica, seguida de cerca por su 2046 (ídem, 2004); Yi yi (ídem, 2000), del malogrado Edward Yang; Dark Water (Honogurai mizu no soko kara, 2002), de Hideo Nakata; y Nadie sabe (Dare mo shiranai, 2004), de Hirokazu Kore-eda.

Dentro de las cinematografías europeas (principalmente, la italiana, francesa, alemana y británica, las cuales continúan acaparando la “idea de Europa”), citaría diversas aportaciones, sin ningún orden específico, y tampoco sin ánimo de exhaustividad (aquí no está todo el cine europeo de la década que me ha gustado: tan sólo el que a mí me parece el mejor de lo mejor). La mejor juventud (La meglio gioventù, 2003), de Marco Tullio Giordana. Las llaves de casa (Le chiavi di casa, 2004), de Gianni Amelio, para mi gusto el mejor cineasta italiano de su generación. La inglesa y el duque (L’anglaise et le duc, 2001), una de las mejores obras del recientemente fallecido y no siempre genial Eric Rohmer. Infiel (Trolösa, 2000), la mejor película como realizadora de la extraordinaria actriz Liv Ullmann, y uno de los “Bergman sin Bergman” más logrados hasta la fecha. Dentro del cine francés, destacaría lo que hasta la fecha he tenido ocasión de ver del excelente Arnaud Desplechin; sobre todo, la extraordinaria Rois et reine (2004), quizás el mejor film galo de la pasada década y uno de las mejores de todo el cine europeo del período, seguida de cerca por el magnífico Un cuento de Navidad (Un conte de Noël, 2008), que supuso el descubrimiento “oficial” de Desplechin en cines españoles el año pasado. Las horas del verano (L’heure d’été, 2008), por ahora lo mejor que he visto de Olivier Assayas, seguida de cerca por Demonlover (ídem, 2002): Les destinées sentimentales (2000), Clean (ídem, 2004) y Boarding Gate (2007) me parecen interesantes, pero menos conseguidas (respecto a estas dos últimas, me remito a mi entrada del 8 de abril). Irreversible (Irréversible, 2002), del muy innovador (éste sí) Gaspar Noé, cuya excelente ópera prima, Seul contre tous (1998), tampoco “entra” aquí por ser del pasado decenio. Bajo la arena (Sous le sable, 2000), del tan atractivo como irregular François Ozon. El regreso (Vozvrashchenie, 2003), espléndido trabajo del ruso Andrei Zvyagintsev. Oliver Twist (ídem, 2005), subvalorada adaptación de Dickens a cargo del, de nuevo, “maldito” Roman Polanski. Anticristo (Antichrist, 2008), la mejor película del frecuentemente sobrevalorado Lars von Trier en muchos años, y otro de los grandes títulos de 2009. Invencible (Invincible, 2001), una rara obra del itinerante Werner Herzog, todavía hoy, siempre a mi entender, el mejor cineasta alemán de su generación; anoto, asimismo, su espléndida Grizzly Man (ídem, 2005), pero no la incluyo entre el cine europeo al tratarse de una producción norteamericana; tampoco añado entre los títulos de la década su reciente, y formidable, Teniente corrupto (The Bad Lieutenant: Port of Call – New Orleans, 2009), que además de ser también estadounidense se ha estrenado entre nosotros este 2010. El libro negro (Zwartboek, 2006), de un Paul Verhoeven impasible al desaliento. Iris (ídem, 2001), sensible obra de Richard Eyre. Trabajos de amor perdidos (Love’s Labour’s Lost, 2000) y, sobre todo, la excepcional La flauta mágica (The Magic Flute, 2006), ambas del siempre incómodo Kenneth Branagh. Todo o nada (All or Nothing, 2002) y El secreto de Vera Drake (Vera Drake, 2004), las dos de Mike Leigh, el mejor “realista” británico de su generación (Ken Loach incluido). La formidable Bloody Sunday (ídem, 2002), de Paul Greengrass, cineasta aquí muy acertado a la hora de emplear técnicas documentales y luego empecinadamente empeñado en hacer lo mismo en la muy penosa “trilogía Bourne”. Génova (Genova, 2008), del desigual Michael Winterbottom, realizador que, a falta de haber visto todavía sus últimas propuestas –The Shock Doctrine (2009) y The Killer Inside Me (2010)—, a lo largo de esta década nos ha ofrecido, siempre a mi entender, un par de buenos trabajos –El perdón (The Claim, 2000) y 24 Hour Party People (ídem, 2002)—, otro par de como mínimo correctos y/o curiosos –Código 46 (Code 46, 2003) y Un corazón invencible (A Mighty Heart, 2007)—, uno sobrevalorado –Tristam Shandy (A Cock and Bull Story, 2005), con una primera mitad espléndida y una segunda muy aburrida que la malogra—, otro esforzado pero insuficiente –In This World (ídem, 2002)—, y otro casi insoportable –Camino a Guantánamo (The Road to Guantanamo, 2006)—. Naturalmente, incluyo en este apartado la mejor producción europea estrenada en España el año pasado: la extraordinaria Déjame entrar (Lat den rätte komma in, 2008), de Tomas Alfredson.

Ciñéndome a título de ejemplo de lo que gusta o no, “se lleva” o “no se lleva”, tomo como base la lista de mejores películas del período 2000-2009 elaborada a partir de votaciones de los usuarios del famoso portal The Internet Movie Database (http://www.imdb.com/chart/2000s) para comentar, brevemente, los que me parecen títulos sobrevalorados de esta última década. La lista de IMDB quizás no sea la mejor posible, pero la señalo únicamente como referencia sobradamente conocida por todos y que como mínimo puede ser útil para ver por dónde van los tiros de la cinefilia, dado que no es una lista elaborada a partir de las votaciones de críticos. Empezaría con un título que, discúlpenme, lo tengo atravesado desde el momento mismo de su estreno: Amélie (Le fabuleux destin d’Amélie Poulain, 2001), del para mí indigesto Jean-Pierre Jeunet. Proseguiría con otra película de la cual me esperaba mucho más y que me decepcionó profundamente: La vida de los otros (Das leben der anderen, 2006), de Florian Henckel von Donnersmarck. Sé que voy a horrorizar a mucha gente con lo que voy a decir ahora, pero otro título a mi entender muy por debajo de lo que suele decirse de él es ¡Olvídate de mí! (Eternal Sunshine of the Spotless Mind, 2004), un excelente guión de Charlie Kaufman, de acuerdo, torpemente resuelto por Michel Gondry, otro “genio instantáneo” a lo Spike Jonze que pone nerviosos a los modernos cuando creo que no hay para tanta excitación (y que tiene títulos más logrados que éste; por ejemplo, la muy simpática Rebobine, por favor, Be Kind Rewind, 2008). Mi opinión en torno a Slumdog Millionaire (ídem, 2008, Danny Boyle) ya es conocida. En cuanto a Sin City (ídem, 2005), de Robert Rodríguez y Frank Miller, todavía no me he recuperado del profundo sopor en el que me sumió; y, por favor, que no me digan que hay que “entender” sobre cómics ni nada por el estilo para apreciarla: una película debe ser buena por méritos propios. Sigamos con la lista. Un poco después del insuficiente District 9 (ídem, 2009, Neill Blomkamp; algún día entenderemos porqué gustó tanto, tanto, tanto), hallamos un bluff por partida doble: Old Boy (Oldeuboi, 2003), sobrevalorado fuego de artificio firmado por el no menos sobredimensionado Park Chan-wook. Luego, Hacia tierras salvajes (Into the Wild, 2007), enésima confirmación de que, por más que suela asegurarse lo contrario con insistencia digna de mejor causa, Sean Penn es mucho mejor actor que realizador. En más de una ocasión ya he expresado mi parecer sobre Quentin Tarantino en general y sobre Kill Bill: Volumen I & II en particular: huelgan comentarios. También me resulta increíble la estima que se tiene hacia Snatch, cerdos y diamantes (Snatch, 2000), de Guy Ritchie. Y el hecho de que entre las cincuenta mejores películas de la década figure El ultimátum de Bourne (The Bourne Ultimatum, 2007), del habitualmente terrible Paul Greengrass, sólo significa una cosa: mi incapacidad para absorber más de 50 ó 60 planos por minuto. Alejandro González Iñárritu me parece otro notable bluff: Amores perros (ídem, 2000) ni siquiera acabé de verla; y sus posteriores 21 gramos (21 Grams, 2003) y Babel (ídem, 2006), con grandes esfuerzos por mi parte.

Éstos no son los únicos fracasos artísticos de la década. Personalmente incluiría más, bastantes más. Entre las producciones norteamericanas, destacaría como productos fallidos títulos como Antes que anochezca (Before Night Falls, 2000), de Julian Schnabel (quien luego hizo la mucho más interesante La escafandra y la mariposa / Le scaphandre et le papillon, 2007); Lost in Translation, de Sofia Coppola: ¡el talento no se hereda!; El juramento (The Pledge, 2001), otra presunta genialidad de Sean Penn; Flores rotas (Broken Flowers, 2005), quizás el peor trabajo de Jim Jarmusch en años (recalco el “quizás”: en estos momentos todavía no he visto Los límites del control / The Limits of Control, 2009); Redacted (ídem, 2007), demostración de que hasta un gran realizador como Brian De Palma puede tener un mal día; los muy horribles trabajos como director del guionista Paul Haggis: Crash (ídem, 2004) y En el valle de Elah (In the Valley of Elah, 2007); United 93 (ídem, 2006), del agotador Greengrass; y las muy desiguales producciones firmadas por Steven Soderbergh, dentro de un período en el cual han abundando en su carrera los bodrios, algunos de ellos sorprendentemente “prestigiosos” –Erin Brockovich (ídem, 2000), Traffic (ídem, 2000), Full Frontal (ídem, 2002), Ocean’s Twelve (ídem, 2004), Ocean’s Thirteen (ídem, 2007)—, y los films fallidos –Ocean ’s Eleven (ídem, 2001), Solaris (ídem, 2002), Che, el argentino (Che: Part One, 2008; nota bene: todavía no me he atrevido a ver Che: guerrilla / Che: Part Two, 2008)—, frente a los curiosos –El buen alemán (The Good German, 2006), ¡El soplón! (The Informant!, 2009)— y a uno conseguido: Bubble (ídem, 2005).


Entre las producciones europeas, añadiría un puñado de títulos del dogmático Ken Loach –Pan y rosas (Bread and Roses, 2000), Sólo un beso (Ae Fond Kiss…, 2004), En un mundo libre… (It’s a Free World…, 2007): particularmente nefastas las dos primeras—, a pesar de que en esta década Loach nos ha proporcionado una inesperada sorpresa firmando su mejor película desde Agenda oculta (Hidden Agenda, 1990): El viento que agita la cebada (The Wind That Shakes the Barley, 2006). Billy Elliot (ídem, 2000), una tontería del también británico Stephen Daldry, el mismo que luego perpetró en los Estados Unidos Las horas (The Hours, 2002), mala película basada en una mala novela de Michael Cunningham: es por culpa de Daldry que todavía no me he atrevido a ver The Reader (El lector) (The Reader, 2008). Lars von Trier, que en estos últimos años nos ha dado lo peor y más gratuito de sí mismo –sobre todo Bailar en la oscuridad, y un poco menos, Dogville (ídem, 2003) y Manderlay (ídem, 2005)—; suerte que, al final, nos ha sorprendido con la magnífica Anticristo. Los palos de ciego dados por Michael Haneke a lo largo de esta década –La pianista (La pianiste, 2001), El tiempo del lobo (Le temps du loup, 2003), Caché (Escondido) (Caché, 2005), Funny Games (Funny Games U.S., 2007)—, sólo compensados por los interesantes títulos que firmó a principios y al final de este mismo período, Código desconocido (Code inconnu: récit incomplet de divers voyages, 2000) y la reciente La cinta blanca (Das weisse band, 2009; véase mi entrada del 4 de febrero de 2010). O el cine de ese mal imitador de Andrei Tarkovsky que responde al nombre de Aleksandr Sokurov, responsable de píldoras narcóticas del calibre de Taurus (Telets, 2001) y Padre e hijo (Otets i syn, 2003), ambas estrenadas directamente en DVD: si no fuera por su interesante El arca rusa (Russkiy kovcheg, 2002), que aún así tampoco es la obra maestra que se pregona, ya ni me molestaría en seguir su obra (dentro de la cual también hay en España otro par de ladrillos suyos editados en DVD, por si algún valiente se atreve, titulados Dolorosa indiferencia / Skorbnoye beschuvstviye, 1987, y Moloch / Molokh, 1999). Intimidad (Intimacy, 2001), un inesperado bluff del habitualmente interesante Patrice Chéreau. Una película hablada (Um filme falado, 2003), de un repetitivo Manoel de Oliveira. La habitación del hijo, del muy sobrevalorado Nanni Moretti. Good Bye Lenin! (ídem, 2003), una cosita muy blanda de Wolfgang Becker. Contra la pared (Gegen die Wand, 2004), firmada por Fatih Akin: mucho ruido y pocas nueces. Largo domingo de noviazgo (Un long dimanche de fiançailles, 2004), del siempre vacuo Jean-Pierre Jeunet. Los chicos del coro (Les choristes, 2004), obrita de usar y tirar firmada por Christophe Barratier. La vida en rosa (La môme, 2007), tópico biopic de Olivier Dahan al servicio del histrionismo de Marion Cotillard. Persépolis (Persepolis, 2007), de Marjane Satrapi y Vicent Paronnaud: será un buen cómic, pero también un film bastante flojo. Cuscús (La graine et le mulet, 2007), empacho culinario a cargo de Abdel Kechiche. Expiación (Atonement, 2007), del mediocre Joe Wright: espero que quienes le ensalzaron ya hayan visto El solista (The Soloist, 2009) y se hayan enterado de lo que vale un peine… Y, entre las producciones de otros rincones del globo: La boda del monzón (Moonsoon Wedding, 2001), soberana tontería de la pocas veces acertada Mira Nair; El hijo de la novia (2001), otra bobada elogiada hasta la náusea a cargo del insípido Juan José Campanella (¿de verdad que fue él quien dirigió El secreto de sus ojos…?); Y tu mamá también (2001), de Alfonso Cuarón (otro: ¿éste es el mismo de A Little Princess, 1995, e Hijos de los hombres / Children of Men, 2006?); Paradise Now (ídem, 2005), de Hany Abu-Assad, o el arte de no contar nada aparentando contarlo todo; un par de “joyas” de la argentina Lucrecia Martel, La ciénaga (2001) y La niña santa (2004), a cual peor; Wondeful Town (ídem, 2007), de Aditya Assarat: muy poquita cosa; My Blueberry Nights (ídem, 2008), una decepción, viniendo firmada por Wong Kar-wai; o el presunto “cine de animación para adultos”, suponiendo que eso exista, representado por Vals con Bashir (Vals im Bashir, 2008), de Ari Folman.

22 comentarios:

  1. Esto de las listas siempre es divertido. Como te vengo leyendo en Dirigido y en tu blog desde hace tiempo, he ido rememorando críticas tuyas conforme seguía tu densa relación de títulos. Me gusta mucho que reivindiques AI (yo también creo que es la mejor de las muy buenas películas de Spielberg en esta década), y me sorprende un poco que incluyas la película de Yimou entre las cinco mejores (a mí me gustó, y las dos precedentes también, pero sin duda que no tanto; en cualquier caso, me hace pensar que Acantilado Rojo, de un inspirado John Woo, te va a gustar bastante (aunque no sé si llegará a tu listado del año 2020 :-D!)).

    Quizá anotaría una ausencia para mí notable, El Pianista de Roman Polanski, una película que me gustó y sigue gustándome mucho. Creo que es de 2001.

    Saludos

    Pd: Si, como dices, "existe esa persona", no sólo merece admiración, más bien pleitesía. Es un superhombre, sus días tienen mucho más que veinticuatro horas, y, por si fuera poco, tiene el don de la ubicuidad.

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  2. Buenos días, Tomás:

    Me gusta mucho tu lista, la verdad es que estoy de acuerdo en la gran mayoría de las mejores y de las peores. Esta es la lista de mis favoritas de la década que publiqué en mi blog, la verdad es que coincidimos bastante:

    1. Femme fatale (Brian de Palma)
    2. El curioso caso de Benjamin Button (David Fincher)
    3. Million dollar baby (Clint Eastwood)
    4. Casino Royale (Martin Campbell)
    5. El señor de los anillos (Trilogía) (Peter Jackson)
    6. Deseando amar (Wong Kar-Wai)
    7. Insomnio (Christopher Nolan)
    8. Lejos del cielo (Todd Haynes)
    9. Munich (Steven Spielberg)
    10. Banderas de nuestros padres (Clint Eastwood)
    11. Cartas desde Iwo Jima (Clint Eastwood)
    12. Zodiac (David Fincher)
    13. Match point (Woody Allen)
    14. Big fish (Tim Burton)
    15. Master and commander (Peter Weir)

    Por si a alguien le interesa dejo aquí el enlace a la extensa entrada en la que las comento todas:
    http://lossusurrosdelnoctambulo.blogspot.com/2010/01/las-mejores-peliculas-de-la-decada.html

    Por cierto, sigo animándote a que algún día publiques una lista con tus 100 favoritas de la Historia del Cine, algo que yo no haré hasta dentro de muchos años cuando haya solventado algunas carencias básicas. Saludos.

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  3. ¡Estupendo repaso Tomás!

    En cunto a lo de no haber visto todo el cine asiático y europeo habido y por haber, yo no me preocuparía. Ahí esta por ejemplo Carlos Boyero, que incluso se jacta de no tener el menor interés y vive de esto tan tranquilamente (es boma, claro no digo que ese sea tu referente... aunque algo Boyero si que te pones a veces jaja)

    Tu lista me gusta mucho en general, sobre todo por acordarte de varios títulos algo olvidados, que estan entre mis favorítos, como la apasionante El Buen Pastor, Femme Fatale (¡el mejor De Palma junto a En Nombre de Caín!)o Master and Commander ( la pelicula de aventuras de la década).

    De acuerdo sobre Spielberg, quien, para mí, en estos años se ha ganado el título de "el mejor" o cuando menos el autor que ha mantenido un nivel de calidad más alto. Y si tuviera que elegir una película de los 00's esa sería A.I. (por cierto, he leído comentarios tuyos en distintas ocasiones a lo largo de los años sobre esta película, y siempre te quejabas de la falta de espacio para poder analizarla debidamente... ni que decir tiene que sería fantástico que le dedicases a A.I. las atenciones que tuviste, por ejemplo, con Titanic en este blog)

    No me quiero extender más, así que te hago sólo un par de preguntas sobre cosas que me han llamado la atención: ¿ ni una mención para El Sexto Sentido o El Bosque? (para mí mejores que las 2 últimas), ¿de verdad prefieres el díptico bélico de Eastwood a Gran Torino o incluso, a Space Cowboys?, ¿por qué, Dios mío, por qué, has ido a elegir esos tres bodrietes de Woody Allen, por más que sean "títulos serios"?, ¿no merecen más cariño las varias comedias estupendas que ha estrenado durante este periodo?

    Un saludo

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  4. Hola Tomás:

    Enhorabuena por tu sinceridad, claridad y sentido del humor. Cuando insertas en tus comentarios la ironía y el sarcasmo (siempre con delicadeza y respeto) me río con ganas. Como me ha ocurrido con tus razonamientos sobre la falta de visionado de cierta filmografía exótica que ha aupado la crítica de Cahiers España.

    Coincido y discrepo contigo y con Cahiers por igual respecto de los elogios y los rechazos. Comparto contigo: “Inteligencia Artificial” (aunque me gusta aún más “La Guerra de los Mundos” y el resto de Spielberg me parece sólo bueno o mediocre);

    No comparto tu amor por “Million Dóllar Baby” (no me gusta sobe todo el personaje de contrapunto “Peligro” ni el facilón enfoque de la relación entre la protagonista y su familia para la definición del personaje); para mi las dos obras maestras de la década de Eastwood son “Mystic River” y “El Intercambio”.

    Olvidan en Cahiers las excepcionales “Master & Commander” y la exótica “Memories Of Morder” (aunque ensalzan de Bong Joon-ho la también muy buena “The Host”). De toda la marabunta de cine oriental que he podido visionar (poco) me entusiasmó “Naturaleza Muerta” de Jia Zhang Ke.

    Coincidimos todos con “El Nuevo Mundo” y “Saraband”.

    No comparto tu desprecio por, la para mi conmovedora, “Bailar en la Oscuridad” y las delirantes, divertidas, chocantes y soterradamente profundas dos partes de “Kill Bill”.

    Me alegra que otra conmovedora, excepcional película, poco ensalzada cuando no vilipendiada, al menos la menciones como notable: “La última noche” (en Cahiers sólo la menciona un crítico entre sus favoritas).

    Junto con la que tu mencionas, La vida de los otros, una de las películas más sobrevaloradas y premiadas en su momento, aunque ahora pocos la mencionen entre lo mejor es “La Reina” de Stephen Frears

    Tanto sólo una pregunta: tanto Cahiers como tú olvidáis la para mi insuperable y mejor película rodada con ese estilo de falso documental tan de moda: GOMORRA ¿Qué te parece?.


    Un cordial saludo

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  5. A.I es una película que me encanta, tal vez mi favorita de esta década.
    Atrápame si puedes está genial, igual que Minority y La terminal (en menor medida). La de La guerra de los mundos me decepcionó bastante a pesar de que tiene sus momentos buenos.. y desgraciadamente malos (cuando el hijo adolescente le pide ir a "luchar").
    Amelie también me pareció sobrevalorada, aunque se dejó ver y la actriz me pareció muy guapa. Amores Perros en cambio también se me hizo bastante pesada (tanto ...que pasé de ver las otras suyas). Y la de Los tres entierros fue bastante peñazo. Y la de Lost in translation. No entiendo el éxito que tuvo esa película, que no está mal, pero vamos...

    El truco final me gustó y me pareció buena, pero no tanto como a ti por lo que veo.. Y La casa de las dagas voladoras me encantó. Las de Eastwood. Banderas de nuestros padres me pareció buenísima, así como las otras de Clint que mencionas.
    Y bueno, no voy alargarme... exceptuando detalles (no definiría a El hijo de la novia como una bobada... aunque mis favorita de Campanella son "El mismo amor, la misma lluvia y El niño que gritó puta" que podría aplicar a otras pelis, además de las que me faltan por ver de tu excelente repaso (no soy crítico de cine (ja,ja), creo que en general coincido bastante...pero bueno, esto es cosa de gustos.
    Otros dirán que las que a ti no te convencen son buenísimas y expondrán sus motivos.
    Un saludo.

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  6. Primeramente, de humilde opinión nada, que usted es un referente para muchos de nosotros.
    Esto de las listas es algo que nos vuelve locos (en todos los sentidos) a todos y a mi siempre me han gustado mucho.
    En lo de las sobrevaloradas, coincido plenamente con Amelie y con la de Trier, pero no con las otras jejeje.
    En las mejores, por contra, me sobra Master & Commander y las dos primeras, la de Miyazaki y Spielberg me parecen IMPRESIONANTES, como a usted y de lo mejor en muchos, muchos, muchos años.
    Un saludo y gracias por este artículo tan intenso e interesante que me ha servido para apuntarme algunos títulos que no he visto todavía.
    Un saludo

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  7. Me ha parecido muy interesante saber que te gusta "24" ya que es una serie que sigo esde hace muchos años y finalizará en 5 semanas. Sería interesante rescatarla para una entrada en el post si me permites la sugerencia ya que en la Dirigido de este mes tu compañero Quim Casas no le ha dedicado mucho espacio al igual que a "The Wire" (que he visto recientemente entera y siendo muy distinta a las aventuras de Bauer me ha gustado mucho también) y lo he echado en falta. Personalmente creo que estas dos series dan bastante más juego que Perdidos" (quereconozco que no sigo ya que los primeros 6 capítulos no me atraparon) a pesar de que no tengan tanto público ni estén tan en boca de todos.

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  8. Hola Tomás,

    me ha interesado el artículo, es bastante extenso y, por encima de todo, honesto. En relación a lo que dices, creo que no es tan importante ver todo el cine mundial que se haya hecho, como tener una visión equilibrada de la historia del cine: es decir, conocer cine de todas las épocas y todos los países (siempre que esto sea posible, claro está), y también de la mayor parte de movimientos cinematográficos de importancia. En la actualidad, puede resultar muy fácil "estar al día" en lo que a cine contemporáneo se refiere, pero si luego uno no tiene el menor interés en ver cine de Borzage, Naruse o Ford... bueno, digamos que su perspectiva del cine será de una parcialidad brutal y un poco miope: me parece evidente que no es tú caso, y añadiría que muchos films recientes, dirigidos por "exóticos" directores que generan mucha más atención de la que verdaderamente merecen, recibirán un auténtico ajuste de cuentas con el paso del tiempo. Me parece tan importante comprender el presente como el pasado del cine, pero a muchos jóvenes cinéfilos tan solo les interesa lo primero, lo que es una verdadera lastima.

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  9. Una recomendación asiática, Tomás: échale un ojo a alguna película de Hirokazu Kore-eda. A mí me tiene fascinado. "Still Walking" es una buena manera de acercarse a su cine...

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  10. De las que no mencionas, ni en un sentido ni en otro, yo destacaría las conmovedoras dos películas de Tom McCarthy, Vías Cruzadas y The Visitor y también Entre Copas de Alexander Payne.

    Estoy de acuerdo con que a Olvidate de mí le sobra cierta "modernidad" en la puesta en escena, pero no consigue desvirtuar la calidad y originalidad de su guión y la belleza de la historia (Adaptation me gusta tanto o más).

    Por último otros títulos de los que he conseguido recordar y a los que tengo mucho aprecio son: Alta Fidelidad y Un Niño Grande (adaptando al gran Nick Hornby), la muy simpática Celular, la nueva versión de Peter Pan (quizá la mejor aventura fantástica juvenil de la decada de las muchísimas que ha habido aunque no tuviera éxito), Seabiscuit (bonita película, clásica y honesta)...y una pequeña debilidad, como es 50 Primeras Citas, que fue toda una sorpresa y una de las mejores comedias románticas recientes.

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  11. Buenos días a todos: respuestas un tanto telegráficas, porque se me han acumulado en poco tiempo.

    Sergi: lo de las listas siempre hay que tomárselo como un juego, nunca a pecho; lo de las 100 películas de la Historia del Cine ya me lo pensaré.

    Mariano: me gustan "Gran Torino", "El sexto sentido", "El bosque", "Alta fidelidad", "Un niño grande", "Seabiscuit", "Entre copas" y el "Peter Pan" de P.J. Hogan; cierto: "Cellular" no estaba tan mal; no he visto "Vías cruzadas", "The Visitor" y "50 primeras citas"; ten en cuenta que no pretendía poner TODAS las películas que me han gustado de la década (ni TODAS las que no).

    Albertolucchi: también me gustan "The Queen" y "Gomorra", pero insisto, sólo quería hacer una selección, no ponerlo todo, todo, todo. También me sorprende que "Gomorra" no haya salido más en otras listas de otros medios, a juzgar por lo bien recibida que fue en España.

    David: también me sorprende que, a la hora de la verdad, mucha gente haya votado "A.I.", siendo así que en su momento su recepción en España fue algo desigual. Curioso.

    Crowley: sé por experiencia que, por mucho que uno se esfuerce, siempre hay alguien que piensa que uno es un bobo y que lo que hace no vale nada. Qué le vamos a hacer...

    Embauca: tengo ganas de hablar de televisión cuando tenga un poco más de formación al respecto; curiosamente, no sígo "The Wire" porque la abandoné tras los tres primeros capítulos, debió cogerme con mal cuerpo, porque sé que es la serie de cabecera de mucha gente.

    Óscar Navales: el cinéfilo joven que no ve cine "antiguo" o "clásico" ignora así que muchas de las cosas que le gustan del cine de ahora ya se habían apuntado o ensayado en ese cine que, a él, le parece anticuado o superado, en ocasiones y salvo honrosas excepciones, por puro desconocimiento del mismo.

    Hola, Tonio: vi "Still Walking" y me pareció un excelente film, aunque creo que le perjudicaron las comparaciones con Ozu; me gusta, pero prefiero un poco más "Nadie sabe".

    Un abrazo.

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  12. Anoche leí tu crítica de una película que me pareció insoportable: "The Box", y que reiteras como una de las mejores de los 2000. Mi pregunta es la siguiente: Cuando ves que dejan una caja en la puerta de los protagonistas y ellos la meten tan tranquilamente en su casa y la abren... Tanta falta de credibilidad (que achacas a, por ejemplo, la película de Emilio Aragón), ¿no es suficiente para dejar de verla? Si toda la película es increíble... Gracias y un saludo.

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  13. Es curioso, pero al otro lado de tu océano-mar, puedo decir que concuerdo contigo.

    Ahora bien, el reducir a un número, digamos 5 una lista de una producción, me parece y siempre ha sido así, es tomar un grano para determinar un mundo, y esa locura de la omnipresencia se da una de las absurdas maravillas de nosotros los humanos: una persona determina el mundo (no viceversa)al menos por un instante.

    Lo disfruté, abrazos

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  14. The box se aguanta hasta donde llega su relato original (los primeros 20 minutos). Después llega tal jaleo que ni Richard Kelly sabe como salir.

    El final me parece gratuíto, lamentable e introducido con calzador.

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  15. Buenos días, amigos.

    Contestando a Tomás Serrano, lo cierto es que el planteamiento de "The Box", aún siendo evidentemente fantástico, no me pareció tan inverosímil como todo eso; incluso pienso que el hecho de que esté ambientada en los años setenta hace más creíble que una pareja norteamericana coja un paquete, lo meta en su casa y lo abra, algo que levantaría muchas más suspicacias en la actual América post-11 de septiembre, no lo sé. En cualquier caso, no me pareció tan increíble como la España franquista de "Pájaros de papel", que a ratos parece casi de ciencia ficción, lo cual hasta podría estar bien si el film de Emilio Aragón fuera una fantasía, pero lo peor de todo es que se supone que va en serio...

    Un saludo cordial.

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  16. Buenos días

    Tomás, me ha parecido excelente tu selección de películas de la década aunque no me ha sorprendido mucho ya que te llevo leyendo en "Dirigido por " desde hace muchos años. Encantado de que hayas elegido "Master & Commander", "La última noche/ the 25th hour" y "Memento". De Spielberg me inclino más por "Munich" que por "AI". Por último una pregunta: ¿ cómo te gusta tanto "El nuevo mundo" si en su momento le diste un 0 a "la delgada línea roja"?

    Un saludo

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  17. Buenas tardes, Josu:

    Pues es así: me encantó "El nuevo mundo", a pesar de que, en su momento, "La delgada línea roja" me dejó bastante frío (creo que no llegué a poner un 0, pero probablemente sí un 1...); quizá debería revisarla, no digo que no, pues no he vuelto a hacerlo desde el año de su estreno. Pero "El nuevo mundo" me sorprendió muy agradablemente, tanto que incluso hice algo que no suelo hacer: volverla a ver en cines a la semana siguiente, por el mero placer de hacerlo. Lo cierto es que Terrence Malick me gusta, pues también aprecio "Malas tierras" y "Días del cielo", no me parecen obras maestras pero sí interesantes películas, y ahora mismo tengo mucha curiosidad por ver qué habrá hecho con "The Tree of Life", que en principio se verá este año.

    Un saludo cordial.

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  18. Muy buenas Tomás.

    La verdad es que te sigo desde hace bastante, me interesa la manera "sin prejuicios" de acercarte al cine, esto es, sin clasificar previamente (comercial, autor). Es muy cierto que a día de hoy, y para bien o para mal, es mas complicado seguirle los pasos al cine independiente y/o de autor, y por ende acabar viendo/consumiendo cine comercial.

    No conocía tu blog, me entere de ello por la entrevista (muy buena) que te hicieron en www.blogdecine.com, y me anime a visitarlo ... revisando las entradas me atrajo la idea de tu lista de la década, (nos encantan las listas jeje).

    Y eso que las listas suelen ser complicadas de hacer ... yo de esta década me quedo con

    - El nuevo Mundo
    - Hijos de los hombres
    - The prestige (truco final, difícil traducción)
    - Mystic River
    - Pozos de ambición
    - El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford
    - Alexander
    - Dejame entrar
    - La sombra del vampiro
    - Watchmen
    - Ciudad de Dios
    - El protegido
    - El reino de los cielos (versión director)

    Por supuesto hay muchas que de las que mencionas que aún no he tenido la oportunidad de ver (Saraband, Femme Fatale, Olvidate de mi) y otras tantas que aunque gustaron, se olvidan un poco (El protegido me viene a la cabeza ahora).

    Las listas son algo muy personales, y entiendo perfectamente tu manera de afrontar este post ... es muy lógico exponer la lista, y luego comentar los posibles finalistas ... no se porqué ocurre la verdad, pero a veces el publicar una lista pareciera un ejercicio de sinceridad con el resto, algo que pudiera entusiasmar o defraudar a partes iguales.

    Supongo que es la sensación que expresas cuando hablas de "Olvidate de mi", algo tan alabado por cierto sector. O lo que ha podido llevar a que Boyero sea tan odiado (no lo se, solo le he leido un par de veces).

    No hablo de decepciones, porque la verdad son tantas que ya suelo darle al play con bastante esceptismo, algo que esta muy bien porque te permite disfrutar (más o menos) de las mediocridades que se estrenan a día de hoy, como de descubrir obras de arte donde menos te lo esperas.

    Pero si hay algo que me ha decepcionado es lo que se ha hecho con el cine de vampiros. No es algo que viene de esta década, es algo que se arrastra desde, por ejemplo, los subproductos Hammer ... por eso en mi lista marco dos muestras de cine vampírico ... del que podre seguir disfrutando, al igual que los clásicos (Vampyr la pongo de fondo, mientras trabajo, cocino, etc :) ) .

    Un saludo, y sigue con tu labor, me resulta muy admirable

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  19. Hola a todos:

    Puesto que tengo pendientes de ver un montón de películas de las que citáis (y de las que no citáis), sí quiero dejar una breve lista de lo que me ha parecido más sobrevalorado de la década:

    1. González Iñárritu, o la petulancia infinita y el regodeo en lo sórdido sólo por epatar a los "corazones sensibles".

    2. "Malditos bastardos", de Tarantino. Aunque sería injusto hablar en este caso de sobrevalorar, porque sólo se sobrevalora lo que tiene algún valor, y yo no se lo encuentro a este film que me parece uno de los mayores bodrios que he visto en mi vida.

    3. "La vida de los otros", de Henckel-Donnersmarck. Otro film cuyo éxito crítico me resulta un misterio irresoluble. De todos modos, algún día le daré una segunda oportunidad, algo que ni me planteo con los "bastardos": sólo pensar en volverla a ver me provoca escalofríos.

    4. "Rec", de Balagueró y Plaza. O una idea estupenda arruinada sin piedad por ceñirse totalmente al punto de partida estilístico. Como director hay que ser consciente de si llevar un planteamiento hasta sus últimas consecuencias no puede ser al final un lastre.

    5. "En el Valle de Elah", de Haggis. O en el valle del tedio absoluto. Otra peli que les encantará a los que van al cine sólo para darse un baño de "compromiso" y de "corrección política".

    6. "Antes que el diablo sepa que has muerto", de Lumet. A esta sí que prometo darle otra oportunidad, porque es bastante injusto incluirla aquí junto a las otras, pero la verdad es que me llevé una decepción notable cuando la vi.

    De entre todas las películas que más me han impresionado de esta década destaco dos: "Inteligencia Artificial" y "Mulholland Drive". Y especialmente hay que romper una lanza por Spielberg, quizá el mejor realizador americano vivo, y el que más sorpresas nos ha proporcionado en los últimos años. La crítica "seria" sigue mirándole con cierta displicencia, la misma que dedicaron en su día a Ford o a Lean. En fin...

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  20. Juan Manuel Gaviño2 de agosto de 2010, 12:19

    Te felicito por tan buen repaso que has dado a la cinematografia en esta última decada y coincido contigo en muchas buenas peliculas que te gustaron,pero como siempre cabe un lugar para la crítica que me gustaría reseñar:
    -Amelie aunque no te guste el director,objetivamente es una película original en cuanto a su realización y una estupenda fotografía y banda sonora,creo que es una buena película la verdad.
    -Las películas de Gonzalez Iñarritu creo que son unas películas también con una originalidad notable con una estructura narrativa en forma de flashback y con buen ritmo.
    - Haneke,aunque sus películas puedan parecer a simple vista algo perversas,retorcidas y desconcertantes La pianista pienso que es una obra a tener en cuenta,aunque la cinta blanca para mi gusto la supera.

    Estoy de acuerdo contigo sobre lo de Tarantino,director ampliamente sobrevalorado por el público y la crítica que cualquiera que observe a grosso modo su carrera,se dará cuenta que la temática de sus peliculas suelen ser las mismas,y sobre todo no me gusta verlas en cine porque odio cuando el público aplaude a las muertes que se suceden,algo que nunca entenderé.

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  21. Hola, me gusta tu reflexión sobre lo inabarcable de la cinematografía, me he atrevido a citar un fragmento de tu texto en un post aquí:

    http://thequatermassxperiment.blogspot.com/2010/11/1001-cosas-que-no-vas-hacer-antes-de.html

    Un saludo.

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