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lunes, 29 de junio de 2009

“LOS VAMPIROS DEL MAR (PIRAÑA II)”: ASÍ EMPEZÓ JAMES CAMERON

Ahora que para finales de año se anuncia el estreno mundial de Avatar (2009), la última y esperadísima película del canadiense James Cameron y su primer trabajo de ficción desde el apoteósico triunfo de Titanic (ídem, 1997), y que la reciente y muy estimable Terminator Salvation (ídem, 2009, McG) ha contribuido a volver a traer a colación el nombre del firmante de Terminator (The Terminator, 1984) y Terminator 2: el juicio final (Terminator 2: Judgment Day, 1991), vamos a evocar aquí –no sin cierta malicia por mi parte, lo confieso— su auténtica primera película, por más que el propio Cameron no la considere como tal, hasta el punto de que durante años y creo que todavía en la actualidad ni siquiera la incluye en sus currículos profesionales, considerando su segundo largometraje, el citado Terminator, su primer trabajo. Me refiero, claro está, a Los vampiros del mar (Piraña II) (1981), también conocida con el título norteamericano de Piranha Part Two: The Spawning, el italiano de Piranha paura (sic) y el australiano de Piranha II: Flying Killers.

Las vicisitudes de la producción de Los vampiros del mar (Piraña II) son muy conocidas y han servido en muchas ocasiones para justificar lo que todo el mundo considera –junto con su participación en el guión de Rambo: acorralado, 2ª parte (Rambo: First Blood II, 1985, George P. Cosmatos)— un desliz o una suerte de “pecado de juventud” del luego brillante realizador de Aliens: el regreso (Aliens, 1986) o Abyss (The Abyss, 1989). Nacida a modo de secuela de Piraña (Piranha, 1978), la exitosa imitación del Tiburón (Jaws, 1975) de Steven Spielberg producida por Roger Corman y dirigida por Joe Dante, Los vampiros del mar (Piraña II) es una producción eminentemente italiana, si bien con cierta participación estadounidense (algo patente sobre todo en sus principales intérpretes), que financió el productor de origen egipcio y afincado en Italia Ovidio G. Assonitis, quien por aquellos años también había desempeñado funciones como realizador bajo el seudónimo de Oliver Hellman, con el cual firmó, sin ir más lejos, otra popular consecuencia italiana del éxito de Tiburón titulada Tentáculos (Tentacoli, 1977). Cameron, quien también se había iniciado con Corman en diversos cometidos técnicos para producciones como Los siete magníficos del espacio (Battle Beyond the Stars, 1980, Jimmy T. Murakami) o La galaxia del terror (Galaxy of Terror, 1981, Bruce D. Clark), se hizo cargo de la realización de Los vampiros del mar (Piraña II), si bien según su versión de los hechos fue despedido por Assonitis antes de acabar la filmación, la cual tuvo lugar íntegramente en Jamaica, siendo Assonitis quien se encargó de terminar el film y de montarlo; Cameron añadía al respecto una pintoresca anécdota, según la cual por las noches se colaba en el laboratorio de la producción y montaba la película a su gusto, pero al día siguiente Assonitis se encargaba de remontar todo el material que había editado. Cuando Los vampiros del mar (Piraña II) se estrenó, no causó demasiado revuelo; el que suscribe recuerda haber leído una reseña publicada en una revista francesa especializada en cine fantástico (puede que fuera L’écran fantastique, Mad Movies o Impact) que se preguntaba qué realizador italiano debía esconderse bajo el apelativo James Cameron (sic), el cual sonaba al típico seudónimo anglófilo al que recurrían los cineastas de cine de género del país en forma de bota, como por ejemplo Antonio Margheriti (Anthony M. Dawson), Aristide Massaccesi (Joe D’Amato) o Luigi Cozzi (Lewis Coates).

Ciertamente, no resulta de extrañar que, tanto si no la filmó y/o la montó toda él, Cameron abomine de esta ópera prima que, en sí misma considerada y con independencia de la fama posterior de quien figura acreditado como su realizador, es francamente mala; aceptando incluso la “autoría” de Cameron, es sin duda alguna lo peor de su director, y eso que el que suscribe sigue sin ser amigo de Mentiras arriesgadas (True Lies, 1994), pero cuya superioridad respecto a Los vampiros del mar (Piraña II) resulta a todas luces patente, y no me refiero, claro está, a una simple cuestión de presupuesto y acabado técnico. Ahora bien, valoraciones cualitativas al margen, la pregunta del millón es: ¿Los vampiros del mar (Piraña II) es una película “de” James Cameron? Este último, quizá por la cuenta que le trae, es el primero en afirmar que no; otras muchas personas son del mismo parecer. ¿Todos ellos tienen razón? ¿O sencillamente se confunde el hecho de que el film sea “de” Cameron (es decir, una película reconocible) con el hecho de que sea un mal film (o sea, una película reconocida)? Porque, con todos sus abundantísimos defectos, e incluso admitiendo la posibilidad de que todo él no sea de Cameron sino también de Assonitis, lo cierto es que Los vampiros del mar (Piraña II) atesora, mal que pese y ni que sea en bruto, muchas características del cine del creador de Titanic.

Está en primer lugar un rasgo de estilo que, justo es reconocerlo de la manera más pública posible que permite el difundir libremente una información en un blog de Internet, fue esbozado por primera vez por mi amigo Frederic Soldevila en su inédita monografía sobre el director de Avatar. Me refiero a la presencia de un personaje femenino fuerte, tanto o más que un hombre, que es de hecho el verdadero motor de la acción o como mínimo uno de sus principales elementos impulsores; en el caso de Los vampiros del mar (Piraña II), se trata de Anne Kimbrogh, la instructora de buceo para turistas que, sintiéndose responsable de la muerte en extrañas circunstancias de uno de los componentes de su grupo de submarinismo (en realidad, devorado por pirañas… ¡voladoras!), es la que da los primeros pasos para averiguar el misterio que rodea a esa defunción, descubre la verdad, hace todo lo posible con tal de impedir que se produzcan más muertes, y al no conseguirlo se encarga de destruir la amenaza aún a riesgo de su propia vida. No resulta difícil ver en ella un precedente de la aguerrida Ripley de Aliens: el regreso, así como en su valerosa resolución final, la de bucear hasta el corazón del barco naufragado que las pirañas usan como refugio diurno, un avance de la celebrada secuencia en la que Ripley desciende al refugio de los aliens para rescatar a la niña y destruir su nido. Yendo más lejos: ¿acaso no hay un razonable parecido físico entre Tricia O’Neil, la intérprete de Anne en Los vampiros del mar (Piraña II), y la Sigourney Weaver de Aliens: el regreso?

Por otro lado, en la secuela de Piraña también aparece Lance Henriksen, presente cinco años después en el reparto de Aliens: el regreso. Más aún: en Los vampiros del mar (Piraña II), Henriksen interpreta al jefe de policía de la isla y, atención, ex marido de Anne, Steve Kimbrough, de la cual se encuentra actualmente separado por más que en el fondo ambos sigan queriéndose, relación que recuerda mucho a la que luego se dará entre los personajes encarnados por Ed Harris y Mary Elizabeth Mastrantonio en Abyss y, algo menos, al matrimonio distanciado de Arnold Schwarzenegger y Jamie Lee Curtis en Mentiras arriesgadas. Vayamos más lejos aún: el guión de Los vampiros del mar (Piraña II) viene firmado por un tal H.A. Milton, nombre un tanto misterioso tras el cual se oculta vayan ustedes a saber quién, y que de hacer caso a la base de datos The Internet Movie Database jamás volvió a firmar guión alguno; ¿H.A. Milton era en realidad Assonitis, algún guionista no acreditado contratado por este último…, o James Cameron? Está, finalmente, la obsesión de Cameron por la imagen submarina, presente tanto aquí –la fotografía subacuática de Los vampiros del mar (Piraña II) es quizá su aspecto técnico más relevante— como en Abyss, Titanic, sus documentales de temática marítima o ese proyecto largo tiempo anunciado sobre la historia real de la pareja que formaban el cubano Pipín Ferreras y la francesa Audrey Mestre, buceadores especialistas en la peligrosísima modalidad de apnea cuya relación terminó trágicamente cuando ella falleció en su enésimo intento de batir un récord de inmersión. En la secuencia más decente, o menos mala, de Los vampiros del mar (Piraña II), aquélla en la que Anne y Tyler (Steve Marachuk) tienen que huir del acoso de las pirañas buceando por el estrecho interior del barco hundido, se produce una situación de suspense más o menos parecida a otra de Abyss: Anne se ve obligada a abandonar sus bombonas de aire y contener largo rato el aliento hasta atravesar la ventanilla que le permitirá escapar de las mandíbulas de los peces asesinos y de la explosión que acabará con ellos.

Del mismo modo que parece claro que Los vampiros del mar (Piraña II) es un film característico de su autor, no es menos cierto que la película es una versión en negativo del cine de James Cameron, además de convencional hasta la médula y llena de grotescas escenas de humor las cuales, dicho sea en descargo del realizador canadiense, parecen efectivamente filmadas por Assonitis…, hasta que no se demuestre lo contrario (entre estas últimas, “destacan” las relacionadas con un par de chicas que engatusan con sus bikinis a un cocinero del hotel con ganas de juerga, o los penosos episodios secundarios centrados en diversos personajes que pululan por el mismo establecimiento: como viene siendo tradicional en este tipo de producción, el sexo es la principal motivación de los movimientos de todos ellos). La secuencia que precede a los títulos de crédito resulta delirantemente pintoresca: una pareja hace submarinismo en el interior del barco donde se refugian, ya lo hemos dicho, las pirañas; en un arranque de excentricidad sexual, se desprenden de todo su equipo y empiezan a copular, hasta que los peces asesinos interrumpen sanguinariamente su pequeña fiesta subacuática; dejando aparte el exotismo de la escena, su planificación sigue las reglas narrativas de cualquier psycho-killer al uso: un montaje en paralelo de planos de la pareja y planos subjetivos de las pirañas acercándose a los despistados incautos. Las restantes escenas de los ataques de los peces tampoco se distinguen ni por su imaginación ni por la brillantez de sus efectos especiales, creados para la ocasión por el maquillador Giannetto De Rossi, un habitual del cine de terror italiano contemporáneo, aunque el hecho de que se trate en esta ocasión de pirañas voladoras (Cameron afirmaría, irónico, que éste es “el mejor film sobre pirañas voladoras que se haya hecho”) da pie a algún pequeño golpe de efecto –una enfermera es atacada por el pez que se encuentra alojado dentro del cadáver del primer submarinista devorado— y a alguna referencia clásica dentro del subgénero de la, digamos, “naturaleza agresiva”: la secuencia del ataque de las pirañas a las personas que participan en un estúpido entretenimiento para turistas en la playa evoca, lejanamente, a Los pájaros (The Birds, 1963), de Alfred Hitchcock.

14 comentarios:

  1. Hola Tomas,sigo leyendo el blog pero hacia tiempo que no comentaba(mas bien por pereza...)

    Curioso post,esta pelicula no la he visto(recuerdo haber visto hace tiempo Pirañas y me parecio muy floja...)

    Quiza la vea por curiosidad(me gusta mucho el cine de Cameron,aunque quiza este un pelin sobrevalorado),y por lo que argumentas de rasgos de autoria de Cameron en la pelicula(aunque el no la quiera reconocer como suya...)

    Me ha parecido muy interesante tu breve comentario de Terminator Salvation(a mi me parecio correcta y poco mas,la estan dilapidando en todos lados,creo que la comparan demasiado con las dos de Cameron sin ver a la pelicula en si misma considerada...)

    No estaria mal un post aqui o una critica en Dirigido/Imagenes argumentando porque a ti te parecio estimable(como siempre a contracorriente,una mas en tu ya larga lista,je je...)

    Saludos desde Almeria!!!

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  2. Buenas

    Si ya la primera de piraña era mala esta era realmente horrorosa. Entiendo perfectamente que Cameron intente obviarla de su filmografia tal cual hace Victor Manuel con su canción sobre Paquito, pero si fuera un poco más listo, en su lugar yo lo que haría sería en convertirla en película de culto. Hay mucho friki suelto por el mundo :-)

    Un saludo

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  3. Hola, Tomás. Me gustaría conocer cual es tu opinión acerca de Titanic. Sin duda, un fenómenos social sin igual en el momento de su estreno, pero del que hoy parece no acordarse nadie.

    Por cierto, a mí sí me gusta el primer Piraña de Dante. Sin llegar a la altura del original Tiburón de Spielberg, me parece una película simpática y muy entretenida.

    Un saludo.

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  4. Jajaja, que curioso que escribas sobre esta película ya que yo últimamente estaba buscando información sobre ella.

    Siendo una película mala es uno de mis placeres culpables, al igual que su predecesora. Se que es una película horrible pero me encanta.

    Y lo de James Cameron pues el dirá pero no entiendo porque negarse a aceptar esta película en su filmografía. No entiendo esa ansia de perfección ya que llegado un momento todo patinazo será imborrable. Para mi por ejemplo, y creo por lo que escribes que coincidimos, "Mentiras arriesgadas" es una película muy floja. Siendo eso así, y teniendo mancha en el expediente ¿porque no abrazar esta piraña 2? Sobre todo si ya está más que matizada su falta de control total sobre el resultado.

    Otra película de la que los fans de su director, desconozco si el propio director, reniegan y a mi también me gusta es el "Alien 3" de David Fincher. En este director me parece un patinazo más flagrante "La habitación del pánico" y de esta no se reniega oficial y oficiosamente tanto.

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  5. Estimado Tomás: yo también había pensado en esos detalles de "Piranha 2" relacionables con el resto de la filmografía de Cameron. Enhorabuena por el comentario acerca de esta mediocre secuela. Por cierto, la de Dante está bastante bien, aunque prefiero otros filmes suyos.

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  6. La verdad es que tengo la impresión de que todos aquellos que en mayor o menor medida "toleramos" el cine de Cameron, siempre hemos tenido la cantinela de, hasta que punto, "Piraña II" es de James Cameron. Bien es verdad que es una discusión un poco vacía, pero también muy golosa para los amantes del fantástico. Yo pienso que en efecto, algo de Cameron debe haber en "Piraña II" y todos esos detalles que apuntas, son buenas razones para pensar en ello aunque también sea dicho, tampoco me quiten el sueño.
    Yo soy un fan de Joe Dante y "Piraña" con todos sus defectos me parece una película divertidísima. En cuanto a Cameron, desde "Titanic" y habiendo visto más de una vez "Mentiras arriesgadas", me estoy replanteando muchas de sus supuestas virtudes....
    Un saludo.
    Ramón.

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  7. PIRANHA de Dante y guion de Sayles nunca puede ser mala, como su posterior AULLIDOS.

    que las protas de los films de Cameron son las que tienen la sarten por el mango debio de ser un descrubrimientazo... no? jeje

    leo en IMAGENES que recuperas y revalorizas el primer JURASSIC PARK. Para cuando un libro tuyo sobre Spielberg para poner las cosas en su sitio de una vez frente al mundo (que aun es algo esquivo con el judio de oro)?

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  8. Buenos días a todos:

    "Titanic" me gusta moderadamente, Int, por más que en sus líneas generales me parezca una película que depende más de lo bien realizada que está (que lo está, y mucho) que del interés de lo que cuenta. Probablemente vuelva a revisarla dentro de poco, ya que es una firme candidata a Cult Movie para "Imágenes de Actualidad" de cara al estreno de "Avatar" el próximo mes de diciembre.

    Comentario para Embauca: pues sí, "Mentiras arriesgadas" tampoco es que sea una maravilla, todo y que me parece mejor ahora que la primera vez que la vi, y por las mismas razones que "Titanic", salvando las distancias: está bien realizada, a pesar de que lo que cuenta (y, a ratos, también el cómo lo cuenta) no dé para mucho. A mi también me gusta bastante "Alien 3", si bien reconozco que cuando la vi de estreno la detesté, pero me ha ido ganando con el tiempo, y con todos sus defectos me parece mejor que "La habitación del pánico"; a pesar de lo mucho que me gusta David Fincher, tiene otra película que, lo siento, no soporto en absoluto: "The Game". El montaje del director de "Alien 3" que circula en DVD es sin duda mucho mejor que el montaje para cines.

    En efecto, F: "Parque Jurásico" es un Spielberg que me ha ganado con el tiempo; en su momento, tampoco me pareció que estuviese tan mal como se dijo (lo cierto es que se pusieron las botas con ella: había "ganas"), y el tiempo ha acabado jugando a su favor, por más que no la incluiría nunca entre lo mejor de su director, aunque tampoco entre lo peor (para mi gusto, "El mundo perdido" o, sobre todo, "Amistad"). Lo del libro sobre Spielberg me lo ha comentado mucha, mucha gente, pero ahora no es factible, al menos no a corto-medio plazo. Ya se verá.

    Un saludo,
    Tomás.

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  9. ¿Era Amistad realmente tan mala como la recuerdo? No me he atrevido a volver a verla desde el estreno, y me pregunto si con el paso del tiempo se le podrian encontrar virtudes, al menos parciales, o se confirmaría como "tostón" de cuidado.

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  10. Yo tampoco la he revisado, pero en cualquier pelicula de Spielberg hay virtudes parciales: si no recuerdo mal, la peli ganaba cuando menos hablaban (p ej, el flashback de los esclavos negros en el barco) y fotograficamente era atractiva (y eso que Kaminski me carga). Pero basicamente la peli es un poco...mmm... boba.

    De todas formas, tras INDY4 el puesto a "peor peli de Spielberg" ya no tiene rival.

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  11. Hola, amigos:

    Recuerdo que la primera vez que vi "Amistad", me llevé tal decepción que la misma se tradujo en un cero "patatero" (siniestra expresión popularizada por un no menos siniestro personaje público) en el cuadro crítico de "Dirigido por...", y no pocos amigos míos que también les gusta Spielberg estuvieron de acuerdo.

    Revisada posteriormente en vídeo/DVD, he advertido que, a pesar de los pesares, tiene sus cosillas, propias de alguien que, a pesar del error, sabe hacer cine; hay imágenes muy bellas(eso siempre ha sido el fuerte de Spielberg), como aquel plano en contrapicado de Djimon Hounsou al timón del barco e intentando guiarse en alta mar por las estrellas, o las sugeridas "cruces" (en realidad, mástiles) que se ven pasar detrás de los tejados de los edificios, o incluso esa por lo general rescatada escena en la cual el barco de los esclavos se cruza con una fiesta de blancos adinerados en mitad de la noche. El problema es que prácticamente el resto del film parece que lo haya hecho el peor Alan Parker (otro director que tiene alguna que otra película que con el tiempo me ha ganado, por ejemplo "El corazón del ángel", pero aún así tendente al efectismo más ramplón); la secuencia del principio, la del motín, a base de grandes primeros planos de ojos y bocas y lluvia, ya me pareció una pesadez; y, en general, la película se me hace larga y ampulosa, a pesar de la divertida interpretación de Anthony Hopkins haciendo de sabio cascarrabias. Por cierto, sigue resultándome realmente chocante la consideración del último Indiana Jones como el peor Spielberg. Tendré que verla por tercera vez...

    Un saludo.

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  12. Estoy deacuerdo con F, Indiana Jones 4 me pareció una decepción cuando la vi en el cine y la segunda visión en DVD no hizo más que reafirmarlo.

    Lo único salvable es el comienzo; después parece más una película de Lucas que de Spielberg. Las escenas de acción son brillantes, si, pero la película carece completamente del encanto de las anteriores y le pasa como a las precuelas de "Star Wars", que no resiste el paso del tiempo.

    Aún así, creo que "1941" se lleva la palma de ser la peor película de Spielberg, ya que no he visto "Amistad" ni "Always"(que también parece que es bastante mala).

    Saludos.

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  13. Yo también pienso que "Amistad" es lo peor de Spielberg. "Indiana Jones 4" es un film interesante, pero me gusta menos su segunda mitad, no me convence el rol de la mujer de Indiana Jones, ni tampoco algunos efectos digitales.
    No coincido con "The game", de Fincher: me gustó en su día y me sigue gustando(aunque debo reconocer que siempre me atrayeron ese tipo de argumentos). Sin ser una gran película, me llama la atención la casi unanimidad crítica que hay hacia este film.

    Saludos

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  14. El mejor análisis de Piraña 2 que he leido , como siempre mucho más allá de donde llegan los demas. El tema de Cameron como guionista , todo el análisis de la trama que es verdad encaja bien en la obra de Cameron . Antonio Jose Navarro y tu os mereceis un monumento por hacer un tipo de crítica cinematografica que siempre aporta cosas nuevas a la obra en sí y no un destripe sin corazón.

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