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miércoles, 13 de mayo de 2009

“ODIO”, LA NOVELA QUE LLEVARÁ AL CINE J. A. BAYONA

Recientemente he leído Odio, una novela del escritor británico David Moody (Birmingham, 1970) que este año ha publicado en nuestro país la editorial Minotauro/Planeta, y que como probablemente muchos ya saben es el libro que inspira la nueva película de Juan Antonio Bayona, titulada en inglés Hater, actualmente en preproducción y cuyo estreno está previsto para el año que viene. La propia portada del libro usa como eslogan publicitario la frase: La próxima película del director de “El orfanato”. A falta de saber cuál será el resultado del film que haga Bayona a partir de la obra de Moody, lo cierto es que esta última, sin ser excepcional, me ha parecido una novela bastante curiosa y cinematográficamente llena de posibilidades. La acción del libro transcurre en Londres. El relato, no muy extenso para los tiempos de novelones supuestamente épicos y a la postre sencillamente inflados que corren (poco más de 280 páginas), está narrado en su mayor parte en primera persona y presente de indicativo desde el punto de vista subjetivo de su protagonista, un gris empleado de una oficina de Tramitación de Multas de Aparcamiento del ayuntamiento londinense, casado y padre de tres hijos pequeños, que de manera paulatina nos muestra, a través de esa descripción personalizada de sus vivencias cotidianas, una especie de desmoronamiento apocalíptico de la sociedad, de la civilización entera. Sobre todo en su primera mitad, la novela se toma algunas pausas en el relato subjetivo del protagonista para narrarnos, en tercera persona y letra cursiva, una serie de sobrecogedores incidentes, en virtud de los cuales unas personas, aparentemente sin motivo alguno, de pronto asesinan con sus propias manos y sin pensárselo dos veces a la persona que tienen a su lado (una amiga, la esposa, un transeúnte, un paciente que está esperando que le hagan una vasectomía…). Los crímenes se producen por un mismo impulso: de repente, el agresor “siente” que la persona que está a su lado va a hacerle daño y se anticipa acabando preventivamente con ella…

Esa racha de asesinatos espontáneos se extiende con asombrosa rapidez, de tal manera que en menos de una semana Londres entero se ha convertido en un infierno donde tan sólo hay dos clases de personas: las, digamos, “normales”, y aquellas otras que se dejan llevar por ese impulso asesino, a las cuales las autoridades no tardan en bautizarlas como los Hostiles. El protagonista del relato –de quien, por cierto, no sabremos su nombre hasta casi el final del mismo—, siguiendo las instrucciones que da el gobierno por radio y televisión, se encierra en su piso con su familia, a los cuales se añade su suegro, al que ha ido a buscar a su casa aún a riesgo de su propia vida, y todos juntos se aprestan a hacer frente a los Hostiles.

No puedo explicar nada más de la trama, dado que estropearía gran parte de su interés a quien todavía no la haya leído y quiera hacerlo, y tampoco pretendo ahondar en sus sugerencias, por lo mismo. De ahí que me limitaré a indicar que en su último tercio el argumento da un giro absolutamente inesperado, en virtud del cual el relato adopta otra perspectiva, insólita y harto interesante, lo cual le confiere una grata personalidad propia. Sin ser, insisto, una gran novela, Odio hace gala de una narración sencilla pero directa, escrita sin florituras pero con cierto minimalismo, que a ratos hace pensar, por temática y estilo, en la famosa Soy leyenda, de Richard Matheson, por más que no esté ni de lejos a la altura de esta última. En cualquier caso el resultado es lo suficientemente atractivo como para dar pie a una película interesante, que a simple vista, y siempre en función de lo que se desprende de la lectura del libro, podría parecer una especie de variante de la popular 28 días después, de Danny Boyle, en particular de su primera –y más lograda— parte, la que transcurría en Londres, un riesgo comparativo del cual Bayona probablemente sea consciente y que probablemente querrá a toda costa evitar. Ahora bien, la mayor complicación de cara a la adaptación de la novela al cine la veo en la satisfactoria plasmación de ese giro que da el libro al cual me refería al principio de este párrafo y que se me antoja difícil de visualizar en pantalla, a no ser que el realizador tenga ya una solución muy clara al respecto, o sencillamente no pretenda seguir la trama de la obra de Moody a pies juntillas y se haya decantado por otro planteamiento. La solución, el año que viene, cuando por fin se haya estrenado Hater.

10 comentarios:

  1. Víctor Martínez14 de mayo de 2009, 13:55

    Hola, Tomás:

    Acabo de leer la novela y estoy de acuerdo en que va a ser complicado plasmar el giro que comentas. ¿No te parece que una buena solución sería comenzar la película "in media res", posteriormente a "eso", para posteriormente explicar mediante "flashbacks" o algún otro recurso lo que realmente ha sucedido? (Es muy complicado hablar de esto sin "spoilear"). Otro problema para Bayona es que esta novela es la primera de una serie, y deja cuestiones abiertas, aunque dudo que las posteriores novelas puedan tener demasiado interés. Quizás un buen enfoque estético y narrativo sería seguir al Shyamalan de "El incidente", pero tras el (injusto) descalabro crítico y comercial de esta última dudo que los tiros vayan por ahí.

    Por otro lado, esta novela sigue una tendencia muy marcada de literatura (y cine, y comic) apocalíptica que está pegando fuerte de unos años a esta parte, sea la rama zombie más "clásica", sean las variantes como "28 días después" o similares. Para mí, son muy recomendables "Cell" de Stephen King (que supera un primer tercio muy trillado para evolucionar en una lograda metáfora sobre el terrorismo, que por cierto también veo en "Odio"), "Guerra mundial Z" de Max Brooks(hijo de Mel; una historia oral de una guerra global humanos-zombies al estilo de la serie documental "El mundo en guerra) o "Apocalipsis Z" de Manuel Loureiro (un apocalipsis zombie de toda la vida pero narrado desde Vigo, y además más que dignamente).

    Un saludo.

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  2. Muy buenas, yo tengo una cuestión.
    Bayona va rodar su próxima película en Estados Unidos? Y, porque Juan Carlos Fresnadillo tuvo que irse a Inglaterra para seguir rodando? Y porque "Los Cronocrímenes" no consiguió distribuidor en ESpaña hasta que no fue aplpaudida en Sundance y distribuida en Estados Unidos?
    Y todo esto, si no he oído mal, que sería muy fácil que me estuviera equivocando, pero son alguna scuestiones que imagino veis, a qué conclusión me llevan...

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  3. Buenos días, amigos:

    En efecto, Víctor, una posible solución a ese problema sería, como dices, empezar la película "in media res", y a partir de ahí ir reconstruyendo lo ocurrido anteriormente a base de "flashbacks", aunque de esta manera se corre el riesgo de perder el interesante "crescendo" de la trama del libro, una opción quizá más próxima a lo que haría o podría hacer un Shyamalan. Veremos cómo se las arregla Bayona.

    Lo que apuntas, Ramón, es un tema espinoso, pero que en el fondo siempre ha sido uno de los males endémicos del cine español a lo largo de toda su historia, o al menos eso parece a quienes lo vemos desde fuera: el "amiguismo", el "comadreo", el "compadreo", o como le quieras llamar, en cualquier caso todo suena igual de repelente. ¿Por qué unos sí y otros no? Y lo digo con independencia de la opinión particular que me merecen esos cineastas que mencionas ("Los cronocrímenes", lo comenté en mi antiguo blog, no me terminó de convencer, y la secuela que hizo Fresnadillo de "28 días después" me parece destestable); pero la cuestión no es esa, pues cada cual tendrá su propia y respetable opinión al respecto; la cuestión sigue siendo el porqué unos sí y el porqué otros no... Vuelvo a insistir, ésa es la impresión que el cine español transmite a quienes lo vemos desde fuera de "la industria" (expresado en un sentido muy amplio y general, pues tampoco creo que haya "industria" del cine español propiamente dicha..., o tampoco da esa impresión desde fuera); desde dentro, puede que no sea así, pero por ahora los demás no lo vemos, o no sabemos verlo.

    Un abrazo,
    Tomás.

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  4. En efecto Tomás, a mi "Los cronocrímenes" también me pareció una sublime propuesta sobre la mesa y una desigual cristalización, aunuque eso si, con mucho futuro. Y si, a mi tampoco me gusto, pero nada de nada, "28 semanas después".
    Por lo demás, esa es la impresión que yo también tengo de esta singular "industria" del cine español. Pero lo que parece claro, al menos desde fuera, es que sin las subvenciones del estado el cine español desaparecería y ese me parece un síntoma muy preocupante que al menos desde fuera, no creo que se vaya a solucionar aliminado el pirateo o el intercambio por internet...

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  5. Víctor Martínez18 de mayo de 2009, 13:32

    Estando de acuerdo en general con vuestros comentarios, no puedo evitar puntualizar que los tres casos que Ramón ha propuesto pertenecen a directores que hasta ahora han trabajado en el cine fantástico, y ese éxodo a Hollywood es común a directores con esos intereses en cinematografías mucho más potentes que la española, como Francia (Aja), Japón (Nakata, Shimizu),etc, que buscan mayores presupuestos y, por qué no decirlo, pasta, ya que los directores de terror-fantástico están muy cotizados allí vengan de donde vengan.

    Quiero decir, es cierto que existe una sensación de arbitrariedad en cuanto a los cineastas que consiguen realizar películas con regularidad y los que no, pero deberíamos fijarnos antes en los que ni siquiera consiguen emigrar y no consiguen financiación. Un caso de actualidad: Daniel Calparsoro acaba de anunciar que va dirigir "Capitán Trueno" con 15 millones de euros de presupuesto (o sea, un presupuesto medio-bajo para un film de estudio USA) y con Elsa Pataky como Sigrid. Hace diez años, Bajo-Ulloa se bajó de ese proyecto por no contar con un presupuesto que le permitiera hacer una verdadera superproducción (sin el cual no tiene sentido rodar esa película)y por no querer aceptar imposiciones del productor como Anne Igartiburu en el papel de Sigrid... ¿Cual de los dos directores va a trabajar más en el futuro?

    No pretendo decir que Calpalsoro sea un yes-man sin nada que decir, sino que aparentemente sabe moverse en la "industria" española. En el fondo, es lo mismo que ocurre en Estados Unidos, pero con menos pasta y más politiqueo. (Y para decir eso me he tirado este folio :-)

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  6. Bueno Victor, Según tengo entendido Juanma Bajo Ulloa se apeo del proyecto de "El capitán trueno" porque según escuché, era un tipo un poco engreido con el sindrome de Orson Wells y muy poco dado al diálogo, una particularidad esencial para hacer cine y más aún, de alto presupuesto.
    En cuanto a los casos que citaba más arriba, desconozo el caso concreto de Bayona, pero además de que "Los cronocrímenes" creo que no encontró distribuidor en España hasta que ya lo tenía en usa a Fresnadillo le pusieron todos los impedimentos posibles y alguno extra cuando éste quería poner en marcha su película "Intacto" porque aquí eso de la suerte no lo terminaban de ver...
    Lo que quiero decir, es de algún modo denunciar, siempre con respeto y consideración, la miopio que insisto, al menos desde fuera ser ve dentro del cine español. Yo el mejor ejemplo lo veo en Julio Fernandez, un tipo que tan pronto te prodcue "Darkness" como "Tapas". Hace películas para ganar dinero y así hacer más películas y así, sólo así creo yo, nos podemos permitir arriesgadas producciones más intimistas....
    Creo que el problema lleva de una cuestión a otra, unos emigran en busca de más dinero, otros no pueden hacer en España lo que quieren y se ven forazos a ir y creo que la semilla de toda esta cuestión está en esa aparente miopia que hay en el cine español.
    En fin, es un tema muy complicado y no quisiera ofender a nadie, pero mira a los franceses, ahí está Eric Rohmer trabajando como una bestia y también cosas como "Transporter 3". Tendrña algo que ver una cosa con la otra Yo creo que si...

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  7. Víctor Martínez18 de mayo de 2009, 15:42

    Claro que estoy de acuerdo contigo, Ramón, lo que pasa es que a veces (no es tu caso) se plantea esta cuestión en términos demasiado simplistas y ideologizados (telegráficamente, el-cine-español-no-lo-ve-la-gente-porque-es-malo-y-de-izquierdas o el-cine-español-no-lo-ve-nadie-aunque-es-bueno-porque-las-malvadas-multinacionales-secuestran-las-salas), y claro, si partimos de una postura que piensa que el cine español es todo él material de derribo, y de otra que opina que los espectadores pasan de él por oscuras conspiraciones e insuperables imponderables, nunca vamos a llegar a ninguna parte.

    Lo que está claro, y creo que Tomás estará de acuerdo con nosotros, es que es España hace falta más cine de género (fantástico, terror, policiaco y, porque no, películas de acción). Con esas películas aprenden los directores y se hace industria. Y efectivamente, como Julio Fernández, con todos sus claroscuros, debería haber decenas más. El por qué no se hace ese cine es, creo yo, el meollo de la cuestión. Y la verdad es que aquí me pierdo, me gustaría que se comentaran posibles causas.

    Un abrazo.

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  8. Poco más que añadir Víctor. Pero yo es que no puedo evitar pensar, ¿y los propios cineastas? y ahora más que nunca, ¿y la propia ministra de Cultura?, ¿es que no ven esto así? ¿Estamos equivocados nosotros? ¿Es la pirateria y los programas P2P de Internet el verdadero problema?
    no se..., a lo mejor somos nosotros los equivocados, no se... la verdad, visto lo visto...

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  9. ¿Por qué no comentas también que expectativas te causa la próxima adaptación al cine de la estupenda novela de terror La Piel Fría, del escritor catalán Albert Sánchez Piñol? Aunque tenga un director británico (David Slade) es una producción española (Kanzaman) y está adaptada por el co-guionista de 28 Semanas después Jesús Olmo.

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  10. Buenos días, Santiago:

    Pues no tenía ni idea de que, por fin, la novela de Sánchez Piñol fuera llevada al cine. El libro me gustó mucho, y creo que, si se hace con cuidado, debería dar pie a un film muy interesante. Que la haga David Slade es, para mí, una relativa buena noticia, dado que por ahora este realizador me parece desigual, habida cuenta que detesto su "Hard Candy", que me pareció uno de los mayores "bluffs" del fantástico reciente, y en cambio me gustó "30 días de oscuridad", un film de vampiros violento, pesimista e inquietante. Tengo entendido que Slade también tiene que hacer, ¡ay!, la tercera entrega de la serie "Crepúsculo". Veremos qué sale de todo esto.

    Un abrazo,
    Tomás.

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