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martes, 12 de junio de 2012

“EL TOPO”, DE TOMAS ALFREDSON, Y “LA ANGUSTIA DEL MIEDO”, DE GERALD KARLG, EN CINE ARCHIVO

Este mes Cine Archivo me ha brindado la posibilidad de comentar, con motivo de sus recientes ediciones en DVD y Blu-ray, dos películas interesantísimas, una de ellas ya estrenada previamente en salas, y la otra, inédita en cines españoles pero precedida de una justificada aureola de obra “maldita” o “de culto”.
El topo (Tinker Taylor Soldier Spy, 2011), de Tomas Alfredson:No cuesta demasiado ver un paralelismo entre la niña vampiro de “Déjame entrar” y los espías protagonistas de “El topo”. Tanto una como otros son como parias de la sociedad que se “alimentan” de los “residuos” del sistema, la primera de seres humanos pertenecientes a las capas sociales más bajas (o consideradas como tales), y que, por tanto, nadie echa en falta si desaparecen; y los segundos, de los secretos, ergo, las bajezas y miserias del prójimo. Tampoco resulta casual, en este sentido, que la pequeña vampiresa de “Déjame entrar” y los espías de “El topo” compartan no solo una existencia solitaria y, hasta cierto punto y paradójicamente, casi aburrida (beber la sangre y/o revolver la mierda de los demás deviene tedioso cuando se hace a diario); sino que, también, son personajes con una limitadísima vida personal al margen de sus, digamos, “ocupaciones”: si la niña vampiro de “Déjame entrar” se ve obligada a esconderse de la luz del sol, a viajar de incógnito, a atacar discretamente a sus víctimas y a no tener amistades (la única que tendrá, la del niño, lo será en gran medida porque no supone una seria amenaza para ella), los espías de “El topo” son, asimismo, seres a los cuales la soledad, el aislamiento y la escasez de afecto humano les resultan familiares”.

La angustia del miedo (Angst, 1983), de Gerald Kargl:Protagonizada por un espléndido Erwin Leder, actor austriaco al cual ha podido vérsele en algunas famosas películas –“El submarino”, “La lista de Schindler”, “Underworld”—, “La angustia del miedo” hace honor, como digo, al sentido filosófico de la expresión germana “angst”, dado que ofrece un terrible pero muy convincente retrato de una psicopatía que parece, tal y como está planteado, una especie de consecuencia demente y de tremenda reacción personal hacia un entorno social hostil. El protagonista del relato, un asesino sin nombre y casi sin identidad, con tan solo un puñado de sórdidos antecedentes personales que incluyen maltrato durante su infancia, agresividad precoz y un gusto prematuro por el masoquismo (se nos dice que fue iniciado en estas prácticas, ¡a los 14 años!, por una mujer de 45), se deja dominar por un impulso de matar que está estrechamente relacionado con su búsqueda de la satisfacción de una sexualidad no menos impulsiva y, además, sádica”.

Cine Archivo: http://www.cinearchivo.com/site/index.asp
El topo: http://www.cinearchivo.com/site/fichaDvd.asp?idRubText=6942
La angustia del miedo: http://www.cinearchivo.com/site/fichaDvd.asp?idRubText=6955

7 comentarios:

  1. Hola Tomas:
    Me alegro enormemente de que hayas extendido tu opinión sobre esta película, a pesar del reportaje y la crítica que ya publicaste en su dia. Para mi la mejor película del pasado años, con la puesta en escena más sugerente y llena de tensión. Una obra maestra. A ver si este año recibimos alguna película como esta.
    Un saludo

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  2. Tomas, el montaje original (y el preferido por Kargl y Rybczynski) de Angst es de 79 min.; los distribuidores internacionales pidieron la inclusión del prólogo para poder dar más empaque a la película, para abultar su metraje en definitiva.

    En España se estrenó en un pase televisivo de Canal +, a principio de los 90, seleccionada por Álex de la Iglesia para el espacio "Mi película favorita". En aquella ocasión se pasó el montaje con el prólogo añadido.

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  3. Buenos días a todos:

    Es verdad, León, que como escribí sobre "El topo" en "Imágenes de Actualidad" en un par de ocasiones, no me sentí con ganas de hacerlo en este blog, y el comentarla para Cine Archivo me ha animado a volver sobre esta película.

    Charlitos: ignoraba lo que comentas; lo cierto es que no había visto la película de Gerald Kargl hasta ahora, más allá de algunas referencias que tenía, y ha sido todo un descubrimiento. No sabría qué decirte sobre si es mejor con o sin ese prólogo, que la verdad me pareció muy interesante y que hace un bonito contraste con todo lo que viene a continuación, si bien comprendo que el realizador acaso prefiriera la versión corta porque resultaba así más abstracta y con menos asideros racionales. En cualquier caso, la edición en DVD ayudará a que se difunda un film muy digno de consideración.

    Saludos cordiales.

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  4. Hola Tomás lo mejor que puedo decir de tu artículo (y creo que lo que voy a decir es elogioso) es que me he sentido en la obligación de volver a ver El Topo, reconozco que cuando la vi en el cine me decepcionó bastante, quizá pesó el hecho de que soy un gran admirador de esta novela en particular y de la la llamada trilogía de Smiley en general (formada por ésta novela, por El honorable colegial y por La gente de Smiley, aunque no son las únicas novelas de Le Carre en las que aparece este personaje), recuerdo que la vi junto a una amiga que no había leído la novela y que se perdió por la enorme densidad de la trama, a mí personalmente me molestaron cierta licencias de ambientación y la superficialidad y el esquematismo ciertos personajes, por ejemplo en la fiesta (ausente en Le Carre) suena Le Mer con un montaje que busca un lirismo y un sensualidad (a la manera de Weir en algunas de sus mejores obras) que contrasta con la visión sombría, gris, invernal, casi espectral que daba Le Carre, de Londres de principios de los 70, en su novela, es curioso pero creo que el tono que este cineasta dio a su Déjame entrar era más adecuado para esta adaptación que el que le ha terminado dando, tampoco ha acertado a la hora de construir esos funcionarios escépticos, vacíos de sentimientos y profesionales a la hora de destruir cualquier rasgos de humanidad en el ser humano que tan magistralmente creó Le Carre. Es curioso pero de nuevo pensando en estos personajes me viene a la cabeza la figura del vampiro, con lo que creo que la elección de este director era la adecuada, pero por qué de mi insatisfacción cuando vi la película, lo dicho la volveré a ver e intentaré olvidarme de la novela (aunque hay veces que esto es imposible como decía José María Latorre a propósito de La mancha humana).
    Por cierto, Tomás, viste las adaptaciones televisivas que se hicieron a principios de los 80 de esta novela y de la que cierra la trilogía La gente de Smiley, a mí en su momento me parecieron notables (aunque ha pasado mucho tiempo y el lenguaje televisivo a menudo no aguanta bien el paso de los años) ojalá se reeditaran y ojalá Alfredson termine adaptando toda la trilogía (incluyendo El honorable colegial) y si es posible con mayor esmero.
    Un saludo afectuoso para ti Tomás y para todos los lectores de tu blog.
    Javier (enemigo de Deleuze)

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  5. Si no os importa el idioma (que seguro que no) hay una edición más que decente en DVD de las dos series. No está remasterizada, solo la han limpiado un poco, pero para tener treinta y tantos años y costar 7 libras no se ve ni se escucha demasiado mal. Y son dos joyas, Smiley's people puede no parecer tan interesante a priori pero a mí me gusta casi tanto como Tinker, Taylor...

    http://www.amazon.co.uk/Tinker-Tailor-Soldier-Smileys-People/dp/B005CW117C/ref=sr_1_2?s=dvd&ie=UTF8&qid=1339852994&sr=1-2

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  6. Ay, lo olvidaba: Angst es una revisión en parte del caso que también inspiró "M" en su momento. Aunque la parte digamos, actual, esté basada en el caso de Werner Kniesek, los antecedentes que cita Tomás de la infancia del asesino están sacados de la de Peter Kurten.

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  7. Muchas gracias Gonzalo. Por cierto a mí, en su momento (creo que las vi en 1985 ó 1986 en sendas reposiciones que hizo TVE), me gustó incluso más La gente de Smiley que El Topo, quizá porque en El topo la es más introspectiva, y fundamentalmente está construida mediante conversaciones/ entrevista y reflexiones de Smiley ante informes de archivo mientras que en La gente de Smiley había más acción y más acondecimientos, mi recuerdo del último episodio de esta serie es inolvidable (quizá algo mitificado por el paso de los años y por la relectura del último capítulo de la novela, en mi opinión el mejor capítulo escrito por Le Carre en toda su carrera) con la huida(obligada por un abyecto chantaje de Smiley) de Carla en un paso fronteriza en una pequeña y triste ciudad de Alemania (parafraseando el título de otra buena novela de este escritor) y asumiendo todos los personajes una misma derrota moral. Perdón por el Spoiler.
    Javier

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