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domingo, 24 de junio de 2012

“DAVID LEAN: LA EMOCIÓN Y EL ESPECTÁCULO”, EN CINE ARCHIVO

Con motivo de la publicación de la segunda y última entrega de un completo dossier dedicado al magnífico realizador británico David Lean, Cine Archivo ha incluido, entre otros contenidos, un elogioso comentario de mi libro David Lean: La emoción y el espectáculo (2000) a cargo de Enric Ros (gracias por tu amabilidad hacia mi persona, Enric). Dicho texto, así como los del resto del dossier, pueden consultarse gracias a los enlaces que reproduzco al final de estas líneas.

Aprovecho la ocasión para recordar que la empresa Dirigido Por, S.L., está estos días llevando a cabo una importante liquidación de sus libros, tanto el ya mencionado David Lean: La emoción y el espectáculo, como los otros tres volúmenes de los cuales todavía hay existencias y correspondientes, asimismo, a la colección Serie Mayor: La vuelta al mundo en 80 aventuras, de José María Latorre; Howard Hawks: La comedia de la vida, de Quim Casas; y Stanley Kubrick: Una odisea creativa, de Christian Aguilera…

…así como los números 2, 4, 5, 6, 7, 8, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 20, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40, 41, 42, 43, 44, 45, 46, 47, 48, 49, 50, 51, 52, 53, 54, 55 y 56 de los libros de la colección Programa Doble.

¡RÁPIDO! ¡QUE SE ACABAN!

Especial David Lean, parte II (1952-1988): http://www.cinearchivo.com/site/recomendados.asp
David Lean: La emoción y el espectáculo: http://www.cinearchivo.com/site/fichaLibro.asp?IdRubText=6982

5 comentarios:

  1. Jose Miguel García25 de junio de 2012, 18:37

    Un libro, el de David Lean, que induce a ver de nuevo unas películas que la primera vez creímos que no tenían nada de sorprendente. En particular, el apasionado análisis de "La hija de Ryan" me llevó a recuperar esta película que, diez años atrás, me había parecido demasiado irregular. Ahora la tengo por una maravilla, para mi gusto la obra maestra de Lean, con una de las interpretaciones que más me han conmovido nunca, la de ese genial, generoso y arriesgado Robert Mitchum, capaz de dejar atrás una iconografía previa, una imagen muy distinta, con el riesgo de no ser comprendido, de ser censurado, de ser descalificado (lo que sucedió). En mi opinión, es por el contrario una interpretación de más riesgo que otras tan famosas (y geniales) como "La noche del cazador", que muestra en Mitchum una sutilidad que muchos niegan a los actores de Hollywood de su misma escuela, de John Wayne a Burt Lancaster.

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  2. Buenos días, José Miguel:

    Gracias por tus amables palabras.

    Siempre he sido de la opinión de que Robert Mitchum hizo una de sus mejores y menos reconocidas interpretaciones en "La hija de Ryan", donde despliega tanta contención, sutilidad y sensibilidad que se expone a pasar desapercibido, tal y como a menudo ha ocurrido. En la mayoría de sus escenas ni siquiera habla: se limita a mirar; pero, ¡cómo mira! y ¡cómo expresa!

    Es lo que, en cierta terminología de los actores, se conoce como "hacer un hueso" o "roer un hueso", es decir, hacer una interpretación poco agradecida de cara a la galería porque apenas se tienen momentos de lucimiento. Por poner un ejemplo reciente de una película de la cual tengo ganas de hablar pronto en este blog, en "Red State", de Kevin Smith, Michael Parks está magnífico, pero su papel es agradecido, en cuanto permite le lucirse si se hace bien, mientras que quien carga con el "hueso" es John Goodman, que está realmente soberbio en un papel de esos tipo el Mitchum de "La hija de Ryan": mirar y escuchar, mirar y escuchar...

    Un saludo cordial.

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  3. Mitchum ha sido sin duda uno de los grandes, capaz de interpretaciones memorables y llenas de matices (y muy diferentes) como las de Retorno al pasado, Cara de ángel, El Dorado, Más allá de Río Grande, La hija de Ryan, Yakunza, Pursued, Track of the cat...; pocos han tenido su versatilidad quizá Lancaster que era capaz de sobriedad y concisión extrema (Forajidos, El abrazo de la muerte, Duelo de titanes...) o de interpretaciones muy matizadas (El Gatopardo, Los profesionales...) a veces incluso bordeando (sabiamente) el histrionismo (El fuego y la palabra) o incluso el patetismo (Atlantic City), sin duda dos de los grandes, ríanse de Marlon Brando, no digamos Dustin Hoffman.

    Lean es un director (en mi opinión) absolutamente desconocido (pese a su fama), en su producción hay películas excelsas como Amigos apasionados (que depura y mejora la excelente Breve encuentro), Madeleine, La barrera invisible, películas inagotables como Cadenas rotas, obras que presentan en su interior una obra maestra en bruto, no depurada (y por ello imperfecta e irregular, pero tan irregular en este sentido como Hamlet de Shakespeare o las Soledades de Góngora) como Doctor Zhivago, esa maravilla que es Pasaje a la India, y muchas (como mínimo) buenas películas. Es curioso que apenas existan libros en todo el mundo que se hayan acercado a Lean con rigor, exhaustividad e inteligencia, y dos de ellos hayan sido publicados en España, el de Tomás y el de Cantero en Cátedra, eso convierte a España en el país que mejores textos ha dedicado a este cineasta, y no exagero NADA, cualquiera que haya estado interesado en Lean sabe que digo la verdad y que no caigo en un falso, inútil (y estéril) chauvinismos. Por ejemplo creo que los de Casas sobre Hawks y Ford son estupendos (y de lectura obligada) pero son inferiores a los de Gallagher o McBride sobre Ford y al de Robin Wood sobre Hawks.
    Javier

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  4. Hola.

    Los libros de Programa Doble ¿van a tener continuación o la colección ya se ha cerrado?

    Gracias.

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  5. Esa colección de Programa Doble debe hacer años que se cerró.

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