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miércoles, 26 de octubre de 2011

“EL RAPTO DE BUNNY LAKE”, DE OTTO PREMINGER, EN CINE ARCHIVO

Hace poco que se ha publicado en el portal Cine Archivo un comentario mío de la formidable película de Otto Preminger El rapto de Bunny Lake (Bunny Lake Is Missing, 1965), dentro de la sección Films de culto del siglo XX: ““El rapto de Bunny Lake” se abre con unos excelentes títulos de crédito de Saul Bass, en los que una mano va desgarrando un velo negro tras el cual se ocultan los genéricos. También durante el desarrollo de este film de Otto Preminger asistiremos al levantamiento del velo que cubre el misterio de la desaparición de Bunny Lake, una niña que, efectivamente, tan solo parece existir en la imaginación de su madre, Ann Lake (Carol Lynley), y en la de su tío Steven (Keir Dullea), hermano de Ann, una pareja norteamericana instalados en Londres desde hace menos de una semana. Aquí se encuentra, en mi opinión, el mayor interés de esta magnífica película de Otto Preminger, sin duda uno de sus mejores trabajos dentro de una década, la de los sesenta, en la que desarrolló films tan brillantes –cito mis preferencias— como “Tempestad sobre Washington” (1962), “El cardenal” (1963), “Primera victoria” (1965) y “La noche deseada” (1967)”.

Cine Archivo: http://www.cinearchivo.com/site/index.asp

Films de culto del siglo XX (toma 21): “El rapto de Bunny Lake” (1965):
http://www.cinearchivo.com/site/subPortalRecomendaciones.asp?idRubText=6395

4 comentarios:

  1. hay que darle un premio al "listo" que hizo la traduccion del titulo (cambiar DESAPARICION por RAPTO...)!!

    saludos!
    F

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  2. Extraordinaria película, mi Preminger favorito de los 60 por más que reconozca que Tempestad sobre Washington la supera en calidad, perfección y complejidad pero Bunny Lane is missing tiene algo especial, es la película de Preminger que más se acerca a Laura por su ambigüedad y por su cercanía al cine fantástico, un verdadero tratado sobre las tenues fronteras de la realidad y de lo onírico, un viaje al interior de los fantasmas de la infancia cercano por su sutileza a los universos de James Barrie o Lewis Carroll, un tratado sobre las diferentes manifestaciones de la demencia sexual (los personajes de Martha Hunt, Noel Coward o el propio Dullea), una demostración de que la tan cacareada objetividad de Preminger es un tópico que pese a tener cierto fundamento y presencia en ciertos títulos resulta harto discutible en otros (como Buenos días tristeza, otra obra subjetiva donde la mirada de un personaje pone en marcha la ficción velando la perspectiva cuando resulta conveniente), un ejemplo de que se puede hacer un musical sin danza, la mejor interpretación de Olivier, hasta la música de The Zombies, que en su momento te molestó como señalaste en un artículo en Dirigido (nº 182) tiene su punto como elemento de extrañación en la escena del bar y sirve de contraste entre los estados emocionales de Linney, la observación casi entomológica de Olivier, la representación de Dullea y el bullicio del bar. Inolvidable. Pero Anatomía de un asesinato todavía es mejor.

    Fan de Mackendrick (y de Antonio Castro)

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  3. Peliculon. Gracias por descubrirmela, TFV, no conocia la etapa 60 de Preminger. Recien la he visto y admirado, asombroso el guion y la puesta en escena, donde como bien dices nada es lo que parece, por ejemplo al principio se diria que la desequilibrada es la hermana cuando en realidad es el hermano el que está loco, que la acosa incestuosamente. Esto me anima a ver más peliculas del director americano de origen austriaco en los sesenta.
    JON

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