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martes, 19 de enero de 2010

“LA CHAMBRE VERTE” Y DOS FILMS DE CHARLES CRICHTON, EN CINE ARCHIVO


Acaba de publicarse en el portal Cine Archivo (http://www.cinearchivo.com/) la segunda parte de su dossier dedicado a François Truffaut, y que incluye una serie de comentarios de algunas de sus más famosas películas rodadas en el período comprendido entre 1973 y 1984. He contribuido al mismo con un texto sobre La chambre verte (1978), que a mi juicio es una de sus más bellas obras, si no la mejor: un film extraordinario y emotivo, a la vez que lúcido y sombrío, que todavía hoy es la base de mi respeto por la filmografía de Truffaut, irregularidades incluidas. Asimismo, Cine Archivo publica el comentario del pack editado por Universal Pictures Ibérica So British!, dedicado a clásicos del cine inglés, dentro del cual hay un par de pequeños comentarios míos centrados en dos películas de Charles Chrichton, Clamor de indignación (1947) y la famosa Oro en barras (1951).

8 comentarios:

  1. ¡Qué grandes e irrepetibles esas películas inglesas!.

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  2. Muy buenos artículos. Sólo una aclaración, Tomás, Richmal Crompton era escritora, no escritor, y muy buena, quien no lo crea que lea "Bruma" o "La morada maligna", publicadas por Reino de Redonda, y que no tienen nada que ver con Guillermo Brown (que era muy buena literatura juvenil).

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  3. Buenos días, Tomás:

    Me ha gustado mucho tu comentario de “La chambre verte”. La verdad es que me parece una película bellísima (algo a lo que ayuda mucho la maravillosa fotografía de Néstor Almendros); de las películas de Truffaut que conozco es la que más me gusta, aunque debo reconocer que me faltan por ver varias de su última etapa.

    Quería comentarte una escena muy hermosa en la que el personaje interpretado por Truffaut comenta la colección de fotografías que adorna su capilla en el cementerio. Si no recuerdo mal (hace ya algún tiempo que vi la película) algunas de las fotografías de sus seres queridos muestran a amigos reales de Truffaut: creo recordar que aparecen Jeanne Moreau, Oskar Werner e incluso el mismísimo Henry James (si no me equivoco Truffaut comenta al ver su foto que gracias a él aprendió a rendir tributo a los muertos).

    Me gustaría que comentaras si en esas fotos aparecen otros compañeros de Truffaut, cosa que no me extrañaría. Es verdad que este tipo de homenajes son muy habituales entre los miembros de la nouvelle vague, pero creo que esta secuencia de “La chambre verte” es particularmente bella y emotiva.

    Saludos.

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  4. Buenas tardes a todos:

    Ya sabes, Álvaro, que siempre he sido un gran defensor del cine inglés llamado "clásico", y que esa opinión generalizada de que era "frío" o "académico" (esto último, muy popular durante muchos años) nunca me ha convencido. Naturalmente, eso no quiere decir que todo el cine inglés de esta época fuese bueno (a veces hay quien se toma lo que dices en el sentido inversamente contrario), pero que había mucho de bueno, desde luego que sí.

    Eugenio Murcia: tomo nota del error y procedo a devolverle a la Sra. Crompton su género correspondiente; gracias por el aviso.

    Cierto, Pedro: en esas fotos aparecen, además de los que mencionas, Jean Cocteau, Guillaume Apollinaire, Oscar Wilde y Maurice Jaubert, autor de la música del film.

    Un abrazo.

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  5. Me alegra mucho que reivindiques ese humor inglés, la escuela Ealing se cuenta entre mis debilidades.Hace muy poco vi Oro en barras por primera vez y se mantiene estupendamente, primirosamente escrita, dirigida con garbo e interpretada de forma memorable. Entretenimiento inteligente de principio a fin.
    En un pack anterior salió material de Alexander Mackendrick, que es una maestro al que creo que no se le ha puesto todavía en el sitio que merece, de ese lote coloco en primer plano Mandy, que me parece una obra maestra. Un trabajo de una sensibilidad desarmante,que emociona con limpieza y la primera pieza de sus cintas sobre la infancia.Junto con Miyazaki el director que mejor ha comprendido, y plasmado, la mentalidad infantil, con toda su belleza, su crueldad, su absurda lógica y su compleja forma.

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  6. Hola Tomás:

    A mi precisamente “La Habitación Verde” (junto con “La Novia Vestía de Negro”) es la película que mas me aburre de Truffaut. Posiblemente sea porque no entro dentro de la obsesión del protagonista, no puedo entenderla. También me distancian las coincidencias; sobre todo que el personaje de Nathalie Baye haya sido la amante del amigo traidor de Julien y que, cuando muera, pueda dedicarle una crítica necrológica en el periódico en que trabaja (precisamente en esa sección de necrológicas). Como colofón, el hecho de que Truffaut también muera junto al altar donde adora a sus muertos y en brazos de su comprensiva y sucesora amiga, se me antoja teatrero y fuerza un final de la historia demasiado redondo y cerrado. En fin, Truffaut se toma muy en serio el tema, tan en serio y mortuorio que, en ocasiones, a uno se le puede escapar la risa como seguramente les ocurriría a los que, estando vivos, los hizo pasar por muertos.

    Un saludo

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  7. Maravillosa película y totalmente de acuerdo con lo dicho en el artículo.

    No deja de ser curioso que otra de sus grandes obras maestras, "El pequeño salvaje", que es así mismo una defensa apasionada, aunque bajo una apariencia de film frío y racional, de la dignidad humana, la libertad individual y la capacidad moral de las personas, este basada en algo en principio tan aséptico como un tratado médico del siglo XVIII, creo. Queda clara pues la capacidad de Truffaut de extraer emoción y calidez de las materias mas insospechadas y áridas.

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  8. Buenos días a todos:

    Cierto, Adrián, en lo de que Alexander Mackendrick sigue sin tener el reconocimiento que se merecería entre los genios de la historia del cine, y supongo que ello se debe, además de a su condición de cineasta que hizo relativamente poca carrera internacional, a la brevedad de su obra y, según parece, a su propia actitud personal: era una persona tremendamente modesta que solía atribuir los méritos de sus películas a los actores, los guionistas o las novelas en las que algunas de ellas se inspiraban.

    Albertoluchi: evidentemente, puede interpretarse como lo comentas, para eso está la disparidad de puntos de vista, aunque creo que el hecho de que el protagonista muera en la capilla es de lo más coherente porque, a fin de cuentas, es donde se siente, paradójicamente, más "vivo". La película de Truffaut que, particularmente, no soporto, es "Una chica tan decente como yo", una comedia astracanada que demuestra que a nuestro amigo no le iba mucho el género, y muy prudentemente nunca volvió a hacer nada parecido. Tampoco me llevo demasiado bien con "Jules y Jim", aunque reconozco que hace tiempo que la vi por última vez y tendría que refrescarla; ni tampoco con "Las dos inglesas y el amor": la novela es muy, muy superior.

    Curiosa apreciación, Mariano: hace mucho que tampoco he vuelto a ver "El pequeño salvaje", y sospecho que el tiempo no la habrá tratado mal; siempre ha sido uno de mis Truffaut predilectos.

    Un cordial saludo.

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